Advierten por el riesgo de crueldad contra animales durante las celebraciones de Día de Muertos

Advierten por el riesgo de crueldad contra animales durante las celebraciones de Día de Muertos

El Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México llamó a reforzar la protección de perros, gatos y otras especies durante las celebraciones de Día de Muertos, ante el riesgo de que sean capturados, comercializados o utilizados en sacrificios y ofrendas relacionados con rituales y prácticas esotéricas. La advertencia se apoya en un aumento de los reportes de maltrato animal: entre enero y junio de 2026, el programa CompAnimal atendió 6 mil 616 casos, 28% más que en el mismo periodo del año anterior.

El organismo recomendó mantener a los animales dentro de casa, asegurar puertas, patios y accesos para evitar sustracciones, y suspender temporalmente las adopciones de ejemplares de pelaje oscuro durante la temporada. También pidió reportar cualquier actividad sospechosa o clandestina, debido a que la prevención puede ser determinante para impedir que una práctica presentada como tradicional termine en violencia contra seres sintientes.

Advierten por el riesgo de crueldad contra animales durante las celebraciones de Día de Muertos

Un aumento que rebasa la explicación estacional

Desde 2019, el Consejo Ciudadano ha recibido 59 mil 588 reportes por maltrato animal a través de CompAnimal. La cifra acumulada muestra que no se trata de un fenómeno limitado a los días de celebración, aunque el periodo previo y posterior al Día de Muertos puede elevar la exposición de ciertas especies a riesgos específicos. El incremento de 28% registrado durante el primer semestre de 2026 resulta especialmente relevante porque refleja una presión creciente sobre los mecanismos de atención y denuncia antes de la temporada de mayor preocupación.

Los perros concentran 86% de las denuncias y los gatos representan 9%. Esta distribución sugiere que la vulnerabilidad se concentra principalmente en animales de compañía que permanecen en espacios accesibles para terceros o que pueden encontrarse en la vía pública. Entre las modalidades reportadas destacan las agresiones físicas, con 11%, y el encierro o encadenamiento, con 9%, conductas que evidencian que el maltrato no depende únicamente de ceremonias o creencias, sino también de formas cotidianas de violencia y negligencia.

Pelajes y especies bajo mayor vulnerabilidad

El Consejo señaló que los animales de pelaje negro o blanco, especialmente perros y gatos, pueden enfrentar un riesgo mayor durante estas fechas. La alerta también incluye a cabras, gallos y cuervos, especies que, de acuerdo con la institución, pueden ser capturadas o comercializadas para sacrificios y ofrendas. La identificación de estos grupos no implica que todo animal con determinadas características esté destinado a una agresión, pero sí permite orientar la vigilancia hacia situaciones que podrían pasar inadvertidas en un contexto de movilidad, celebraciones privadas y actividades clandestinas.

El riesgo se intensifica cuando los animales vagan sin supervisión o permanecen en inmuebles con accesos débiles. Una sustracción puede ocurrir con rapidez y resultar difícil de investigar si no existe una identificación previa. Por ello, mantener a los ejemplares dentro del hogar, revisar bardas, puertas y ventanas, y evitar que permanezcan solos en exteriores son medidas preventivas que reducen oportunidades concretas de captura.

Los casos vinculados con ceremonias

Desde 2023, el organismo documentó 203 casos relacionados específicamente con ceremonias y mitos. Aunque este número representa una proporción menor frente al total de reportes por maltrato, su importancia no se mide únicamente por volumen: revela una modalidad de violencia asociada con creencias o prácticas que pueden dificultar la detección, la denuncia y la intervención de las autoridades.

La existencia de estos casos tampoco permite atribuir a las celebraciones de Día de Muertos una relación generalizada con el maltrato animal. La mayoría de las personas participa en estas tradiciones sin causar daño. El punto de alerta está en las actividades que se realizan fuera de controles sanitarios y legales, en particular cuando implican ocultamiento, venta irregular, sacrificio o traslado de animales sin supervisión. Distinguir entre una expresión cultural legítima y una conducta delictiva requiere atender los hechos concretos, no estigmatizar la festividad.

Denunciar antes de que ocurra la agresión

El Consejo Ciudadano sostuvo que el cuidado de los animales es una responsabilidad permanente y recordó que el maltrato puede constituir un delito. Bajo esa lógica, la denuncia no debe limitarse a documentar una agresión consumada. La presencia de ventas clandestinas, movimientos inusuales de animales, instalaciones improvisadas o actividades que involucren sacrificios puede justificar un reporte oportuno para facilitar la intervención correspondiente.

La recomendación de pausar las adopciones de animales de pelaje oscuro durante la temporada busca reducir la posibilidad de que una entrega aparentemente ordinaria termine en una sustracción o en un uso distinto al declarado. Sin embargo, esta medida debe aplicarse con criterios de protección y seguimiento, no como una razón para abandonar o discriminar a esos ejemplares. La vigilancia de las adopciones, la verificación de los hogares y el acompañamiento posterior son herramientas más eficaces cuando se integran a una política permanente de bienestar animal.

La alerta coloca la prevención en el centro de las celebraciones: proteger a los animales exige supervisión de los hogares, atención a los reportes y reacción ante señales de clandestinidad. En una temporada marcada por la memoria y el homenaje a los muertos, evitar que otros seres vivos sean convertidos en objetos de violencia depende de que la comunidad no normalice el maltrato y actúe antes de que el daño sea irreversible.