Agios Efstratios reduce el coste eléctrico al cubrir con renovables el 91% de la demanda

Agios Efstratios reduce el coste eléctrico al cubrir con renovables el 91% de la demanda

La pequeña isla griega de Agios Efstratios ha logrado que las energías renovables reduzcan tanto su dependencia del diésel como el coste de producir electricidad. Durante los diez primeros meses del proyecto piloto Ai Stratis – Green Island, las fuentes limpias cubrieron el 91% de la demanda eléctrica y el 85% de la calefacción. El resultado superó las metas iniciales y ofrece una prueba concreta de que la transición energética puede aliviar a la vez la presión ambiental y la económica en sistemas aislados.

Del diésel caro a costes casi continentales

Antes del proyecto, toda la electricidad de la isla se generaba con motores diésel. Según Dimitrios Kardomateas, presidente y director ejecutivo del Centro de Energías Renovables y Ahorro (CRES), el coste por kilovatio hora era entre tres y cuatro veces superior al del territorio continental. La calefacción de los edificios también dependía de combustibles convencionales, de modo que la desventaja no se limitaba al suministro eléctrico: afectaba al coste energético cotidiano y añadía emisiones de CO₂.

La reducción posterior de los costes totales de producción hasta niveles casi iguales a los continentales es uno de los resultados más relevantes del piloto. En una isla, donde el combustible debe alimentar una generación local sin las economías de escala de una red extensa, sustituir parte del diésel puede tener un efecto desproporcionado. La experiencia indica que las renovables no son solo una medida climática: cuando desplazan una fuente de generación particularmente cara, también pueden corregir una desventaja estructural.

Agios Efstratios reduce el coste eléctrico al cubrir con renovables el 91% de la demanda

Un primer año por encima de los objetivos

El proyecto se diseñó para cubrir con energía renovable el 85% de las necesidades eléctricas y el 75% de las de calefacción. En los primeros diez meses, alcanzó respectivamente el 91% y el 85%. La distancia entre las metas y los resultados muestra que la combinación de generación renovable y soluciones para la demanda puede dar más de lo previsto, aunque las cifras corresponden a un periodo concreto y no garantizan el mismo rendimiento en todas las estaciones.

El dato térmico importa tanto como el eléctrico. Si la calefacción sigue dependiendo de combustibles fósiles, una isla puede reducir las emisiones de sus centrales sin transformar por completo su consumo energético. Al medir ambos usos, el piloto amplía la escala de la transición: no se limita a cambiar cómo se produce electricidad, sino que intenta reducir la dependencia fósil en actividades que también pesan en los costes y las emisiones.

La seguridad del suministro sigue dependiendo de una reserva

Agios Efstratios aún no funciona únicamente con energía verde, y alcanzar el 100% no era el objetivo inmediato del proyecto. Kardomateas advierte que varios días sin viento, combinados con cielos nublados, pueden dejar fuera de servicio las fuentes renovables. En episodios excepcionales, la isla necesitará recurrir al diésel convencional. La meta es que esa fuente de respaldo represente menos del 10% del consumo anual.

Ese margen revela una condición central de la transición: una elevada participación renovable no equivale por sí sola a suministro firme. El respaldo permite mantener la continuidad cuando la producción cae, mientras que reducir su uso anual limita el coste y las emisiones asociados. Por eso, el éxito del modelo no se mide únicamente por cuánto puede generar la isla con renovables, sino también por cómo gestiona los periodos de escasez sin comprometer el servicio.

Replicar la isla exige ampliar el almacenamiento

Kardomateas considera posible descarbonizar la electricidad en toda Grecia durante la próxima década, y plantea que el horizonte podría extenderse a Europa si se mantiene el ritmo de desarrollo renovable. Para ello, señala la necesidad de instalar baterías y sistemas de almacenamiento por bombeo, además de otras formas de guardar electricidad. Estas tecnologías permitirían desplazar energía disponible hacia momentos de menor producción y reducir la dependencia de centrales de respaldo.

La experiencia de Agios Efstratios no demuestra que cada territorio pueda copiar el mismo diseño ni que baste con añadir generación renovable. Sí aporta una referencia útil: los resultados dependen de combinar producción limpia, almacenamiento y una alternativa para condiciones meteorológicas adversas. El paso de una isla piloto a redes nacionales y europeas dependerá de reproducir esa capacidad de equilibrio a una escala mucho mayor.