Bolivia recupera la memoria de los soldados que enfrentaron a la guerrilla del Che Guevara

Bolivia recupera la memoria de los soldados que enfrentaron a la guerrilla del Che Guevara

El Gobierno y las Fuerzas Armadas de Bolivia rindieron homenaje este viernes a los militares que combatieron y capturaron a Ernesto Che Guevara en 1967, en un acto celebrado en La Paz que volvió a colocar a los excombatientes bolivianos en el centro de la memoria oficial sobre uno de los episodios más controvertidos de la historia reciente del país.

La ceremonia tuvo lugar en el Colegio Militar del Ejército, coincidiendo con el 59 aniversario de la muerte del revolucionario argentino-cubano y con la conmemoración del denominado “Día de la victoria del soldado contra guerrillero”. Participaron el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, los jefes militares, antiguos combatientes de la campaña de Ñancahuazú y otras autoridades e invitados.

Un reconocimiento promovido por el Gobierno y las Fuerzas Armadas

Justiniano afirmó que el homenaje estaba dirigido a los soldados que, según sus palabras, defendieron la soberanía boliviana en uno de los momentos más difíciles de la historia nacional. El ministro destacó que muchos de aquellos militares eran jóvenes y cumplieron su misión “en medio de la incertidumbre y el peligro” propios de los combates en la zona rural del departamento de Santa Cruz.

“Algunos sobrevivieron, otros cayeron”, señaló el titular de Defensa, quien sostuvo que la historia de esos años no puede limitarse a la trayectoria de los integrantes de la guerrilla. A su juicio, la experiencia de los soldados bolivianos también debe ser narrada y estudiada, especialmente porque su participación resultó decisiva en la persecución, derrota y captura de la columna insurgente.

Unos 15 excombatientes asistieron al acto vestidos con el uniforme del Ejército boliviano. Después de la ceremonia desfilaron ante el palco principal junto a los cadetes del Colegio Militar. La presencia de los veteranos buscó convertir el reconocimiento institucional en un homenaje público a una generación que, durante décadas, ocupó un lugar secundario frente a la proyección internacional alcanzada por la figura del Che.

Bolivia recupera la memoria de los soldados que enfrentaron a la guerrilla del Che Guevara

La memoria de 1967 ha cambiado según el signo político

La conmemoración también refleja las variaciones de la política de memoria en Bolivia. Durante los gobiernos de Evo Morales, entre 2006 y 2019, las actividades oficiales vinculadas con esta fecha estuvieron centradas principalmente en la figura de Guevara y en el significado de su proyecto revolucionario. Los militares bolivianos que participaron en su captura quedaron entonces fuera de los principales homenajes oficiales.

El enfoque cambió en 2020, durante el Gobierno transitorio de Jeanine Áñez. En aquella ocasión, las autoridades organizaron un acto de desagravio para los llamados beneméritos de Ñancahuazú, una denominación utilizada en Bolivia para referirse a los militares que enfrentaron a la guerrilla. Los antiguos soldados fueron presentados como héroes del grupo que capturó al revolucionario.

El acto de este viernes retoma esa línea de reconocimiento, aunque el ministro de Defensa trató de diferenciarla de una reivindicación excluyente. Justiniano aseguró que estudiar la historia con libertad y atender “todos los hechos” no obliga a negar otras interpretaciones ni a reabrir las divisiones del pasado. Esa precisión apunta a presentar el homenaje como una ampliación del relato histórico y no como un intento de borrar la dimensión política o internacional de la guerrilla.

La captura del Che y las preguntas aún abiertas

La guerrilla liderada por Guevara comenzó sus operaciones en Bolivia en 1966, con el objetivo de extender la lucha revolucionaria por Sudamérica. La columna operó en la región de Ñancahuazú, pero encontró dificultades para establecer apoyo estable entre las comunidades locales y fue cercada progresivamente por las fuerzas bolivianas, que contaron con entrenamiento y asistencia de Estados Unidos.

El 8 de octubre de 1967, Guevara fue capturado herido en la quebrada del Yuro y trasladado a la escuela de la localidad de La Higuera, en el departamento de Santa Cruz. Al día siguiente fue ejecutado. La decisión de matarlo continúa rodeada de interrogantes sobre la cadena de mando, la responsabilidad del Gobierno del general René Barrientos y el grado de influencia ejercido por Estados Unidos.

El militar Gary Prado Salmón, fallecido en 2023, fue uno de los oficiales reconocidos por su participación en la captura. En la memoria institucional boliviana se le identifica como el comandante de la patrulla que localizó al Che. Su figura, al igual que la de otros excombatientes, se convirtió en un punto de referencia para quienes defienden que el papel del Ejército nacional fue minimizado por la dimensión internacional adquirida por Guevara.

Un episodio que sigue dividiendo interpretaciones

Los restos de Guevara no fueron encontrados hasta 1997, cuando fueron localizados en las inmediaciones de Vallegrande y trasladados posteriormente a Cuba, donde reposan en un memorial junto a otros integrantes de la guerrilla. La recuperación de sus restos reavivó el interés internacional por la campaña boliviana y consolidó su imagen como símbolo global de la revolución.

En Bolivia, sin embargo, la conmemoración oficial continúa planteando una tensión entre dos memorias: la del combatiente convertido en icono político y la de los soldados que defendieron al Estado frente a una insurgencia armada. El homenaje organizado en La Paz no resuelve esa disputa, pero muestra la voluntad del actual Gobierno de incorporar a los militares de 1967 a la narrativa pública. La insistencia oficial en reconocer distintas miradas sugiere que el desafío no consiste únicamente en elegir entre héroes y adversarios, sino en explicar las circunstancias, responsabilidades y consecuencias de un conflicto cuyo significado sigue sujeto a debate.