Caja Popular Mexicana, la mayor cooperativa de ahorro y préstamo del país, todavía no tiene sucursales en Ciudad de México pese a contar con más de cuatro millones de socios. La institución opera 504 puntos de atención en 272 municipios de 28 estados, pero mantiene pendiente su llegada a la capital.
Una expansión que exige escala
La cooperativa sostiene que el principal desafío no es la falta de demanda, sino el tamaño del mercado capitalino. Abrir una sola sucursal resultaría insuficiente para atender a los usuarios potenciales, por lo que su estrategia tendría que incluir varios puntos de atención desde el inicio. Caja Popular Mexicana continúa evaluando el proyecto, aunque todavía no ha fijado una fecha para comenzar operaciones.

La ausencia también refleja la limitada presencia de las Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo en la capital. Según la Condusef, sólo seis cooperativas operan en Ciudad de México, con nueve sucursales en conjunto. Algunas están vinculadas principalmente con sindicatos u organizaciones laborales, de modo que su cobertura no equivale a una oferta abierta para todo el público.
Más socios, mayor presión digital
El crecimiento de Caja Popular Mexicana aumenta la relevancia de esta decisión. Al cierre de septiembre de 2026, la cooperativa registró 4 millones 70,766 socios, activos por más de 133,750 millones de pesos y una cartera de crédito superior a 75,000 millones. También reportó más de 1.5 millones de usuarios digitales y más de 950,000 operaciones mediante CPM Móvil Plus.
La digitalización puede permitirle ampliar su alcance sin replicar de inmediato una red física costosa, pero aún existe una limitación: los socios deben acudir a una sucursal para contratar por primera vez la banca electrónica. La entrada a Ciudad de México dependerá, por tanto, de combinar una presencia territorial suficiente con canales digitales capaces de atender una competencia dominada por bancos y fintech.