CDMX busca ampliar el mobiliario urbano fabricado con plástico reciclado

CDMX busca ampliar el mobiliario urbano fabricado con plástico reciclado

El Congreso de la Ciudad de México aprobó el 6 de octubre un exhorto para ampliar el uso de plástico reciclado en bancas, macetas y otros elementos de mobiliario urbano en parques y espacios públicos. La propuesta, impulsada por el diputado del PRD Pablo Trejo Pérez, solicita a la Secretaría de Obras y Servicios y a la Agencia de Gestión Integral de Residuos fortalecer las acciones para incorporar materiales recuperados en distintas zonas de la capital.

Un llamado sin calendario ni presupuesto

La medida busca reducir la cantidad de plástico que llega a sitios de disposición final o a procesos de incineración y avanzar hacia un modelo de economía circular, en el que los residuos se conviertan en insumos para nuevos productos. La ciudad genera más de 12 mil toneladas de residuos sólidos al día, aunque el acuerdo no plantea transformar todos esos desechos en mobiliario ni establece qué proporción podría aprovecharse.

CDMX busca ampliar el mobiliario urbano fabricado con plástico reciclado

El exhorto también exige que los objetos instalados en la vía pública cumplan criterios de seguridad, accesibilidad, durabilidad y sustentabilidad. Sin embargo, no obliga directamente a las dependencias, no asigna recursos, no fija metas ni define un calendario. Por ello, su aprobación representa una instrucción política para reforzar un programa existente, pero no garantiza una instalación inmediata en toda la ciudad.

Experiencias que podrían ampliarse

Ya existen antecedentes en los embarcaderos de Cuemanco y Nativitas, en Xochimilco, donde se colocaron 100 bancas fabricadas con plástico reciclado. También hay bancas y macetas de este tipo en la UTOPÍA Elena Poniatowska, en Coyoacán. Estos casos muestran que la reutilización es técnicamente viable, pero el reto será pasar de intervenciones aisladas a una política con financiamiento, criterios de selección y seguimiento verificable.

La siguiente etapa dependerá de que las autoridades definan qué parques serán atendidos, cuántas piezas se fabricarán y con qué volumen de plástico recuperado. Sin esos datos, el objetivo de “cero basura” permanece como una orientación ambiental, todavía sin metas operativas ni plazos públicos.