Los propietarios de automóviles con engomado rojo y placas terminadas en 3 o 4 tienen hasta el sábado 31 de octubre de 2026 para completar la verificación vehicular en Ciudad de México y evitar sanciones. Su periodo ordinario correspondió a septiembre, por lo que octubre representa la última oportunidad para regularizarse antes de que se active el esquema de multas.
El costo aumenta si se incumple
La verificación ordinaria cuesta 765 pesos en 2026, una cantidad considerablemente menor que la sanción inicial por realizar el trámite fuera de plazo. La primera multa equivale a 20 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA), es decir, 2,346.20 pesos. El pago de esta penalización tampoco sustituye la obligación: el vehículo aún debe obtener una constancia aprobatoria.

Una vez pagada la primera multa, la autoridad concede 30 días para completar la verificación. Si ese plazo vence sin una constancia aprobatoria, la sanción sube a 80 UMA, equivalente a 9,384.80 pesos. La regla permite que el procedimiento se repita mientras el automóvil siga sin acreditar la verificación, por lo que el incumplimiento puede convertirse en un costo recurrente.
Para acudir a un verificentro es indispensable solicitar una cita mediante el portal de la Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA) y cumplir con los requisitos del trámite. La fecha límite no debe interpretarse como una prórroga general para todos los vehículos: corresponde específicamente a las unidades con engomado rojo y terminación 3 o 4.
Una obligación vinculada a la calidad del aire
La verificación es obligatoria dos veces al año para los vehículos de combustión interna con matrícula capitalina. La SEDEMA la considera una herramienta de control de emisiones vinculada al programa Hoy No Circula. En términos prácticos, cumplir antes del 31 de octubre permite evitar una penalización que puede superar doce veces el costo del trámite y mantiene vigente la autorización ambiental del vehículo.