México no enfrenta, por ahora, una crisis de suministro de gas natural, aseguró este jueves Cuitláhuac García, titular del Centro de Control de Gas Natural (CENAGAS). El funcionario afirmó que existe combustible suficiente para atender el consumo nacional, con lo que matizó las declaraciones realizadas un día antes sobre la disponibilidad del energético.
Un cambio en la versión oficial
Durante la conferencia presidencial del miércoles, García había señalado que el País contaba con reservas para apenas tres días y que Estados Unidos reduciría en 20% el suministro de gas. También indicó que México importa 75% del combustible que consume. La combinación de ambos datos planteó un escenario de vulnerabilidad inmediata para el sistema energético nacional.

Este jueves, sin embargo, el titular de CENAGAS descartó que la posible reducción de las importaciones implique desabasto. Explicó que Petróleos Mexicanos (Pemex) aumentó su producción de gas y solicitó permisos para realizar interconexiones, medidas que, según su versión, permitirían fortalecer la disponibilidad del combustible.
La dependencia externa sigue siendo el principal riesgo
La aclaración oficial elimina, de momento, la previsión de una interrupción inminente, pero no resuelve la incertidumbre sobre el margen real de seguridad del sistema. México depende de Estados Unidos para cubrir tres cuartas partes de su consumo, por lo que cualquier ajuste en los envíos puede tener efectos relevantes sobre la generación eléctrica y la actividad industrial.
García no precisó cuánto gas adicional produciría Pemex, cuándo entrarían en operación las interconexiones ni cómo se compensaría la reducción estadounidense. CENAGAS espera que la empresa petrolera publique un comunicado con esos detalles. Hasta entonces, la información disponible muestra una contradicción entre la advertencia inicial sobre reservas limitadas y la posterior garantía de suministro suficiente, una diferencia que deja pendiente conocer la capacidad efectiva de respuesta del Gobierno.