Ceuta desmantela el campamento del Guano mientras prepara la visita de los Reyes

Ceuta desmantela el campamento del Guano mientras prepara la visita de los Reyes

Las Fuerzas de Seguridad comenzaron este domingo el desalojo del campamento instalado en la playa del Guano, en Ceuta, donde todavía permanecían alrededor de 400 migrantes llegados durante la crisis migratoria procedente de Marruecos. La operación se inició poco después de las 8:00 y se produce apenas dos días antes de la visita oficial de Felipe VI y la reina Letizia a la ciudad autónoma.

El dispositivo estuvo integrado principalmente por agentes de la Policía Nacional, incluida la Unidad de Intervención Policial, personal de extranjería y efectivos de la Guardia Civil y de la Policía Local. La intervención siguió un procedimiento similar al aplicado previamente en las playas del Tarajal y el Trampolín: concentración de las personas, traslado en autobús al Centro de Atención Temporal de Extranjeros y comienzo de los trámites de identificación y filiación.

Ceuta desmantela el campamento del Guano mientras prepara la visita de los Reyes

Un operativo condicionado por la experiencia de otros desalojos

Tras su paso por el CATE, los migrantes serán derivados a alguno de los espacios habilitados por el Gobierno, entre ellos el campamento situado en el puerto. La experiencia de los desalojos anteriores muestra, sin embargo, que el traslado no siempre se completa de forma lineal. En aquellas operaciones, algunas personas abandonaron los puntos de concentración y se refugiaron en zonas de monte, desde donde descendían principalmente cuando se distribuían alimentos.

Durante las horas previas a la llegada de los agentes, numerosos ocupantes del Guano recogieron sus pertenencias y abandonaron voluntariamente la playa. Ese movimiento puede reducir la presión inmediata sobre el dispositivo, pero también dificulta conocer con precisión cuántas personas permanecían en el asentamiento y cuál será su destino posterior. El precedente del Trampolín indica que parte de los migrantes puede regresar a los espacios despejados cuando las alternativas de acogida se perciben como insuficientes o poco estables.

La separación de los menores marca la intervención

Los agentes localizaron durante el desalojo a numerosos menores, que fueron apartados de los adultos para ser trasladados mediante un procedimiento diferenciado. Algunos portaban carteles en los que reclamaban su ingreso en un centro de menores. Según medios locales, varios ya habían sido sometidos anteriormente a intentos de filiación, aunque huyeron antes de completar el proceso.

La presencia de menores añade una dimensión especialmente sensible a una operación planteada inicialmente como una actuación de seguridad, salubridad y ordenación del espacio público. La identificación resulta determinante para establecer la edad, conocer la situación administrativa de cada persona y activar, cuando corresponda, los mecanismos de protección previstos para quienes no están acompañados. La dificultad para mantener el contacto con algunos de ellos revela la tensión entre el control operativo y la necesidad de garantizar una tutela continuada.

De la emergencia fronteriza a una red de campamentos

El campamento del Guano es uno de los espacios surgidos tras la oleada migratoria que afectó a Ceuta y que, según las cifras manejadas en aquel momento, llegó a superar las 70.000 personas a finales de julio. La magnitud de aquellas llegadas obligó a habilitar soluciones temporales y a distribuir a los migrantes entre distintos puntos de atención y alojamiento.

El traslado desde la playa del Trampolín hacia centros temporales de Loma Margarita y El Embolsamiento comenzó el 20 de agosto. Más tarde se abrió el campamento del puerto, pero los movimientos no resolvieron por completo la ocupación de los espacios costeros. El retorno de algunos migrantes a las playas evidencia que la clausura física de un asentamiento no equivale necesariamente al cierre de la emergencia: mientras persistan la falta de plazas, la incertidumbre administrativa o las dificultades de acceso a los recursos básicos, el problema puede desplazarse en lugar de desaparecer.

Una playa que debe recuperar su uso y evaluar los daños

Una vez despejado el recinto, los operarios de limpieza comenzaron a retirar tiendas de campaña, residuos y objetos acumulados durante meses. Las labores se prolongarán durante toda la jornada debido al volumen de materiales y al tiempo que el lugar ha funcionado como asentamiento. La administración deberá determinar también el alcance del deterioro ambiental, en coordinación con los responsables de Medio Ambiente y el ministerio competente.

El balance del campamento incluye episodios graves, entre ellos la muerte de dos personas, además de reyertas, robos y peleas. Pero el asentamiento también generó una estructura social propia, con mercadillos ambulantes y formas de intercambio que respondían a las necesidades de quienes vivían allí. Esa combinación de conflicto, precariedad y vida cotidiana muestra que no se trataba únicamente de un conjunto de tiendas, sino de una comunidad provisional creada al margen de los circuitos ordinarios de acogida.

La visita de los Reyes añade presión política y simbólica

El desalojo se produce antes de la llegada de Felipe VI y doña Letizia, prevista para el martes 13 de octubre. Los Reyes presidirán en Ceuta un homenaje a las personas que murieron en el mar durante la entrada masiva por la frontera del Tarajal. Después de pasar la noche en la ciudad autónoma, viajarán a Melilla.

La visita tendrá además un carácter histórico: será la primera ocasión desde 1904 y 1927 en que un monarca español duerma en Ceuta. La coincidencia entre el acto institucional y el desmantelamiento del Guano concentra en pocos días dos dimensiones de una misma crisis: el recuerdo de las víctimas y la gestión de sus consecuencias. Para las autoridades, despejar la playa permite recuperar un espacio deteriorado y ordenar la acogida; para que la medida sea duradera, deberá ir acompañada de seguimiento, plazas suficientes y respuestas específicas para los menores y para quienes continúan sin una alternativa estable.