El precio promedio de la vivienda en México alcanzó 32,495 pesos por metro cuadrado en septiembre de 2026, un aumento anual de 4.4% y mensual de 0.3%, según el Indicador Banorte de Precios de la Vivienda (INBAPREVI). El avance confirma que el mercado mantiene una trayectoria ascendente, respaldada por la mejora del ingreso laboral y una demanda todavía activa en distintos mercados regionales.
Una brecha inmobiliaria amplia
La diferencia entre entidades sigue siendo determinante para el esfuerzo necesario para comprar una casa. La Ciudad de México registró el precio más alto, con 59,829 pesos por metro cuadrado, seguida de Nuevo León, con 57,083, y Jalisco, con 48,910. Baja California y Sinaloa también superaron la media nacional, con 41,159 y 40,851 pesos, respectivamente.

En el extremo opuesto, Tamaulipas presentó el menor valor, con 19,682 pesos por metro cuadrado, poco más de una tercera parte del nivel capitalino. Le siguieron Sonora, Morelos, Hidalgo y Guanajuato, mientras que Yucatán, San Luis Potosí, Puebla y Querétaro se ubicaron en rangos intermedios. La disparidad refleja el peso de la disponibilidad de suelo, la actividad económica local y las características de la oferta, por lo que el promedio nacional oculta realidades muy distintas.
El precio no es el único factor
Las entidades más caras tampoco fueron las que más se encarecieron. Hidalgo lideró el crecimiento anual, con 10.4%, seguido de Tamaulipas, con 8.7%, y Guanajuato, con 6.8%. Jalisco avanzó 6%, mientras Nuevo León aumentó 5.6%. En la Ciudad de México, el alza fue de 4.1%, por debajo del promedio nacional.
Sinaloa fue la única entidad con una variación anual negativa, de 2.7%, y Sonora registró el menor crecimiento positivo, de 0.5%. En la comparación mensual, Tamaulipas encabezó los incrementos, con 1.5%, mientras Sonora cayó 2.2%. Estos datos muestran que la decisión de compra exige evaluar tanto el nivel actual de precios como la velocidad con que cada mercado se está encareciendo.