El Gobierno de la Ciudad de México desplegará un operativo especial de seguridad para la 13ª edición de la Mega Procesión de Catrinas, programada para el 25 de octubre. La medida busca controlar la concentración masiva y evitar incidentes como los registrados durante los festejos del Mundial de futbol, cuando algunas personas murieron por aplastamiento en la vía pública.
Un desfile de alta concentración
Lizeth Zárate, directora de Planeación y Coordinación Institucional de la Secretaría de Gobierno, aseguró que las autoridades destinarán personal, dependencias y recursos suficientes para proteger a los asistentes. El anuncio responde a la dimensión alcanzada por el evento: en 2025 reunió entre 1.5 y dos millones de personas, una afluencia que exige coordinación operativa, control de accesos y vigilancia permanente en los puntos de mayor saturación.

La procesión comenzará a las 18:00 horas en el Ángel de la Independencia y avanzará hasta el Zócalo capitalino. Jessica Elizabeth Esquivias, directora de Mega Body Paint México, informó que participarán 36 contingentes oficiales, 102 vehículos con música y alrededor de 600 voluntarios, lo que ampliará la complejidad logística del recorrido.
Desde las 08:00 horas, unos 260 maquillistas caracterizarán a los asistentes con precios a partir de 150 pesos. Aunque el desfile es una celebración de las tradiciones mexicanas, su escala convierte la prevención en el principal desafío: el éxito del encuentro dependerá tanto de la participación ciudadana como de la capacidad oficial para distribuir flujos, responder ante emergencias y evitar que la multitud rebase los espacios seguros.