Condenan a 245 años al líder de “Los Molina” por el ataque que dejó siete muertos en Coyoacán

Condenan a 245 años al líder de “Los Molina” por el ataque que dejó siete muertos en Coyoacán

Un Tribunal de Enjuiciamiento sentenció a 245 años de prisión a Luis Enrique “N”, identificado por las autoridades como líder del grupo delictivo “Los Molina”, por su responsabilidad como coautor material del homicidio calificado de siete personas atacadas en febrero de 2019 en Los Reyes Culhuacán, Coyoacán. Aunque la pena impuesta reúne condenas individuales por cada víctima, la legislación de la Ciudad de México limita a 70 años el tiempo efectivo de cumplimiento. La resolución también ordenó pagar más de 3.1 millones de pesos por indemnización material, gastos funerarios y reparación del daño moral a los familiares.

La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México informó que el fallo fue dictado el 5 de octubre, después de que el acusado fuera declarado culpable el 9 de septiembre. El expediente se apoyó en peritajes de balística, medicina forense y criminalística, además de testimonios y videograbaciones revisadas por agentes de la Policía de Investigación. El proceso permitió establecer, según la acusación acreditada ante el tribunal, la participación de Luis Enrique “N” en una agresión que durante años permaneció sin una sentencia definitiva.

Condenan a 245 años al líder de “Los Molina” por el ataque que dejó siete muertos en Coyoacán

Una condena sustentada en evidencia balística

El ataque ocurrió durante la madrugada del 17 de febrero de 2019, cuando siete personas participaban en una celebración en el pueblo de Los Reyes Culhuacán. De acuerdo con la reconstrucción presentada durante el juicio, Luis Enrique “N” llegó con otros tres hombres a bordo de una camioneta y desde el vehículo se realizaron los disparos que causaron la muerte de las víctimas.

Uno de los elementos centrales de la acusación fue la correspondencia entre dos armas largas aseguradas en el vehículo donde el acusado fue detenido y los casquillos recuperados en el lugar de la masacre. Los dictámenes forenses determinaron las causas de muerte, mientras que los estudios de criminalística ayudaron a reconstruir la dinámica de la agresión. Las videograbaciones y los testimonios fueron utilizados para identificar los desplazamientos de los vehículos relacionados con los hechos.

La importancia de esta prueba radica en que vinculó un ataque ocurrido seis años antes con objetos localizados al momento de la detención. Esa conexión permitió a la Fiscalía sostener una línea probatoria continua entre la escena del crimen, las armas y el acusado, un aspecto decisivo en un caso con una investigación prolongada y múltiples participantes.

Detención tras seis años de investigación

Luis Enrique “N” fue detenido el 18 de febrero de 2025 en el municipio de Tecámac, Estado de México, mediante un operativo de la Policía de Investigación en coordinación con autoridades mexiquenses. La aprehensión fue resultado de trabajos de inteligencia y ocurrió seis años y un día después del ataque. Tres días más tarde, el 21 de febrero, la Fiscalía obtuvo su vinculación a proceso por homicidio calificado.

El acusado formaba parte de la lista de los diez objetivos prioritarios de las instituciones de seguridad y justicia capitalinas. Para las autoridades, su captura no sólo representó un avance en el expediente de Coyoacán, sino también la interrupción de las actividades atribuidas al dirigente activo de una organización con presencia en varias demarcaciones de la capital y municipios del Estado de México.

El alcance de “Los Molina”

La Fiscalía identifica a “Los Molina” como una organización con operaciones en Iztapalapa, Xochimilco, Coyoacán, Tláhuac y Milpa Alta, así como en Ecatepec y Valle de Chalco. A la estructura se le relaciona con homicidios, secuestros, extorsiones, fraude y narcomenudeo. La diversidad de delitos atribuidos sugiere una organización con capacidad para combinar control territorial, violencia directa y actividades de financiamiento criminal.

El grupo cobró notoriedad pública en 2019 por su presunta relación con el asesinato de las siete personas en Los Reyes Culhuacán. Desde entonces, las autoridades han documentado una disputa por zonas de influencia con “Los Rodolfos”, organización con presencia en Xochimilco y otras áreas del sur de la Ciudad de México. También se han señalado posibles conexiones con redes internacionales de tráfico de drogas, incluidos envíos provenientes de Italia con destino a Guadalajara, aunque esas líneas forman parte de investigaciones más amplias y no constituyen por sí mismas el fundamento de esta sentencia.

Otros integrantes señalados como dirigentes u operadores ya habían sido detenidos. Noé Alberto “N”, alias “El Sefer”, fue capturado en Ecatepec en mayo de 2022; su hermano Juan Carlos “N” fue aprehendido en octubre del mismo año, y Édgar Jesús “N”, conocido como “El Faso”, fue detenido en junio de 2024. La condena contra Luis Enrique “N” completa una etapa relevante de la respuesta judicial al grupo, aunque la reparación integral dependerá de la ejecución efectiva de las medidas ordenadas.

Reparación y derechos de las víctimas

Además de la pena de prisión, el tribunal suspendió los derechos políticos del sentenciado y dejó a salvo los derechos de las víctimas indirectas para hacerlos valer durante la etapa de ejecución. La resolución reconoce que el proceso penal no se agota con la declaración de culpabilidad: el pago de la reparación, la entrega de indemnizaciones y el cumplimiento de las medidas dictadas serán los siguientes puntos de seguimiento para los familiares.

El caso muestra también la diferencia entre la magnitud jurídica de una condena acumulada y su cumplimiento real. Los 245 años expresan la gravedad atribuida a siete homicidios, pero el límite legal de 70 años determina el horizonte máximo de encarcelamiento. Para las familias, el resultado representa un fallo después de una espera prolongada; para las autoridades, constituye una validación judicial de la investigación que vinculó al líder de “Los Molina” con uno de los ataques múltiples más graves registrados en el sur de la capital.