Coyoacán retira 100 toneladas de cable obsoleto y extiende el ordenamiento a 522 calles

Coyoacán retira 100 toneladas de cable obsoleto y extiende el ordenamiento a 522 calles

La alcaldía Coyoacán retiró 100 toneladas de cableado en desuso de sus vialidades, como parte de un programa que ya alcanzó 522 calles, 280 kilómetros lineales de infraestructura aérea y a habitantes de 76 colonias, pueblos, barrios y unidades habitacionales. El operativo busca reducir riesgos para peatones y automovilistas, descongestionar postes y mejorar la visibilidad y la imagen urbana en distintas zonas de la demarcación.

La magnitud del retiro convierte a Coyoacán en la primera alcaldía de la Ciudad de México que aplica un esquema sistemático para eliminar redes obsoletas. El avance también muestra que el problema no se limita a una calle o a un conjunto de postes: la acumulación de instalaciones fuera de funcionamiento se extendió durante años junto con el crecimiento de los servicios de telecomunicaciones.

Coyoacán retira 100 toneladas de cable obsoleto y extiende el ordenamiento a 522 calles

Una intervención con alcance territorial

Las cuadrillas han intervenido tendidos aéreos distribuidos en más de 280 kilómetros lineales. La operación consiste en identificar cables que ya no prestan servicio, coordinar su retiro con las empresas responsables y extraer el material acumulado en postes y fachadas. La intervención se ha extendido de manera gradual para abarcar zonas habitacionales y corredores viales con diferentes niveles de saturación.

De acuerdo con la Dirección General de Planeación del Desarrollo y Ordenamiento Territorial de la alcaldía, la extracción disminuye riesgos estructurales y mejora la visibilidad en calles y avenidas. Aunque el cableado en desuso puede parecer un problema principalmente estético, su acumulación dificulta la lectura del espacio público, complica las labores de mantenimiento y puede aumentar la carga y el desorden sobre la infraestructura existente.

El beneficio inmediato se concentra en la liberación visual de postes y vialidades. Sin embargo, el efecto más relevante depende de que los conductores mantengan ordenadas las redes activas y retiren oportunamente los materiales cuando concluyan los contratos o cambien sus instalaciones. Sin esa continuidad, el retiro acumulado podría ser sólo una corrección temporal.

De un punto del Centro Histórico a toda la alcaldía

La estrategia comenzó en mayo de 2022 en el Centro Histórico de Coyoacán, donde la concentración de cables tirados o fuera de funcionamiento evidenció la necesidad de una intervención coordinada. Ante la cantidad de material acumulado, el gobierno local amplió el programa hacia el resto del territorio, con una lógica de atención progresiva y no únicamente de respuesta a denuncias aisladas.

El cambio de escala exigió establecer mecanismos permanentes de coordinación con el sector privado. Para sostener las labores, la alcaldía suscribió un convenio con la Cámara Nacional de la Industria Electrónica, de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información, conocida como CANIETI, y con la Asociación Nacional de Telecomunicaciones, ANATEL.

En los trabajos participan representantes y cuadrillas de compañías telefónicas y de televisión por cable, entre ellas Megacable y Totalplay. La participación de las empresas resulta determinante porque son ellas las que pueden identificar con precisión qué tendidos permanecen activos, cuáles deben conservarse y cuáles pueden extraerse sin afectar la continuidad de los servicios.

El reto de convertir el retiro en política permanente

El alcalde Giovani Gutiérrez Aguilar sostuvo que el programa forma parte de una política pública permanente para ordenar el entorno urbano y garantizar espacios públicos con mayor mantenimiento. Señaló que la coordinación entre autoridades y empresas es indispensable para planear, ejecutar y controlar una intervención que requiere atención calle por calle.

La declaración apunta a un aspecto central del programa: retirar el cableado antiguo no es una tarea de limpieza convencional. Implica revisar infraestructura, delimitar responsabilidades, programar cortes o maniobras cuando sean necesarios y evitar que las redes activas resulten dañadas. Por ello, el resultado depende tanto del número de toneladas retiradas como de la capacidad institucional para documentar las intervenciones y dar seguimiento a los puntos atendidos.

El convenio con las organizaciones empresariales también puede servir como referencia para otras alcaldías de la capital. La experiencia de Coyoacán demuestra que la eliminación de redes obsoletas requiere una agenda compartida, porque la autoridad puede ordenar el espacio público, pero la identificación técnica y la gestión de los servicios permanecen vinculadas a los operadores.

Un precedente para la infraestructura urbana

El programa llega en un contexto de expansión constante de las telecomunicaciones, con más conexiones, nuevos tendidos y reemplazo frecuente de equipos. Esa dinámica puede generar una acumulación progresiva si no existen reglas claras para retirar los elementos que dejan de utilizarse. La intervención de Coyoacán coloca ese mantenimiento en el centro de la gestión urbana y no como una acción secundaria de imagen pública.

El avance de 100 toneladas retiradas representa una reducción concreta de material abandonado, pero su impacto final se medirá por la permanencia de calles despejadas y por la reducción de nuevos tendidos en desuso. La réplica del esquema en otras zonas de la Ciudad de México dependerá de que se mantenga la coordinación con las empresas, se definan prioridades territoriales y se establezcan revisiones periódicas de la infraestructura aérea.