Cuauhtémoc consolidó durante el primer semestre de 2026 una posición destacada en la economía de Chihuahua: registró 45 mil 254 empleos formales y generó mil 429 nuevas plazas entre enero y junio, con lo que se ubicó en el segundo lugar estatal en creación de puestos de trabajo. Los datos, presentados en el Panorama Económico-Social del Municipio correspondiente a junio, muestran una economía que no depende de un solo sector, sino que articula industria, comercio, servicios, agricultura y ganadería.
El empleo marca el pulso de una economía en expansión
El crecimiento del empleo formal en Cuauhtémoc alcanzó 3.3 por ciento frente a diciembre de 2025, por encima del promedio anual de 3.1 por ciento observado durante la última década. La diferencia puede parecer moderada, pero adquiere relevancia porque refleja una trayectoria sostenida y no un repunte aislado. En términos prácticos, el municipio está generando oportunidades laborales a un ritmo superior al de su comportamiento promedio reciente.
Por el número total de empleos formales, Cuauhtémoc ocupa el tercer lugar en Chihuahua, detrás de Juárez y Chihuahua capital. Sin embargo, al medir las nuevas plazas creadas en el periodo más reciente, avanza al segundo sitio estatal. Esa combinación revela dos dimensiones distintas de su mercado laboral: cuenta con una base productiva suficientemente amplia y, al mismo tiempo, conserva capacidad para seguir incorporando trabajadores.
El dato también plantea un desafío para las autoridades y los sectores productivos. Mantener el ritmo de creación de empleo exige que la expansión no se concentre únicamente en puestos de baja especialización o en actividades sujetas a ciclos temporales. La calidad, estabilidad y correspondencia entre las vacantes y la preparación de la población serán factores decisivos para que el crecimiento se traduzca en mejores condiciones para las familias.

Industria, comercio y servicios sostienen la mayor parte de las plazas
La composición del empleo ayuda a explicar la posición de Cuauhtémoc. El 43.2 por ciento de los puestos formales corresponde al sector secundario, principalmente a la industria de la transformación, mientras que el 48.4 por ciento pertenece al sector terciario, donde tienen un peso importante el comercio y los servicios. En conjunto, ambos segmentos concentran la mayoría del empleo registrado y reflejan una estructura económica urbana vinculada con las actividades productivas de su entorno.
El salario promedio mensual, de 16 mil 459 pesos, funciona como otro indicador de la capacidad económica municipal. No basta por sí mismo para medir el bienestar, pues sería necesario conocer la distribución de los ingresos, la informalidad y el costo de vida. No obstante, sí permite observar que las actividades industriales, comerciales y de servicios generan una masa salarial significativa y participan de manera relevante en el mercado regional.
En este punto adquiere importancia la relación entre empresas e instituciones educativas. El alcalde Beto Pérez señaló que la educación media superior y superior debe responder a las necesidades actuales del mercado laboral. La vinculación puede reducir la distancia entre las habilidades disponibles y los perfiles que requieren las empresas, pero también debe evitar que la formación se limite a cubrir vacantes inmediatas. La productividad futura dependerá de combinar capacitación técnica, innovación y posibilidades de movilidad laboral.
El campo mantiene a Cuauhtémoc en la cima estatal
La fortaleza laboral se apoya en una base agropecuaria de escala estatal. Durante 2025, Cuauhtémoc ocupó el primer lugar en producción agrícola y en valor de la producción. El volumen alcanzó un millón 229 mil 688 toneladas, 18 por ciento más que en 2024, mientras que el valor aumentó 11 por ciento hasta llegar a 5 mil 767 millones de pesos.
La composición de esa producción confirma la diversidad del campo local. El maíz grano aportó 452 mil 178 toneladas; la avena forrajera en verde, 394 mil 819; y la manzana, 229 mil 356 toneladas. Se trata de productos con funciones económicas distintas: algunos abastecen cadenas pecuarias y agroindustriales, mientras otros dependen de mercados de consumo y comercialización especializada. Esa variedad reduce la exposición a un solo cultivo, aunque mantiene al municipio sujeto a factores como el agua, los precios, el clima y los costos de insumos.
El incremento agrícola también tiene efectos indirectos sobre el empleo. Una mayor cosecha moviliza transporte, almacenamiento, comercialización, mantenimiento de maquinaria, servicios financieros y procesamiento. Por ello, el liderazgo del sector no debe medirse únicamente por toneladas o pesos, sino por la red de actividades que activa dentro y fuera de las unidades de producción.
La ganadería amplía la escala y plantea la siguiente agenda
El sector pecuario completa el perfil productivo de Cuauhtémoc. El municipio ocupa el primer lugar estatal por volumen medido en toneladas y por valor de producción, además del segundo lugar cuando la medición se realiza en litros. En 2025 generó 36 mil 731 toneladas y 191 millones 634 mil litros, con un valor estimado de 5 mil 213 millones de pesos.
La leche representa el principal componente en términos de volumen, con más de 191 millones de litros. También destacan 13 mil 289 toneladas de carne, 23 mil 372 toneladas de ganado en pie y 70 toneladas de miel. La magnitud de estas cifras confirma que la ganadería no es una actividad complementaria, sino uno de los pilares de la economía municipal y un vínculo directo con las cadenas de alimentos y transformación.
El reto consiste en convertir esa escala productiva en mayor valor agregado, empleo especializado y resiliencia. La coordinación entre gobierno, organismos empresariales, productores e instituciones educativas puede ser determinante para fortalecer la innovación, la sanidad, la tecnificación y la comercialización. La presentación de estos indicadores, realizada con la participación del Consejo de Desarrollo Regional Noroeste Gran Alianza, Fundación Poniente 2050, Desec y representantes empresariales y educativos, ofrece una base para orientar esas decisiones con evidencia.
Cuauhtémoc llega así a la segunda mitad de 2026 con una combinación poco común de dinamismo laboral y liderazgo agropecuario. Los 1,429 nuevos empleos muestran capacidad de expansión; los 45 mil 254 puestos formales revelan una base consolidada; y los resultados agrícola y pecuario aportan el soporte productivo. La continuidad de este desempeño dependerá de que el crecimiento se traduzca en mayor productividad, formación pertinente y oportunidades sostenibles para las nuevas generaciones.