Día de Muertos prevé un impacto económico de 53.000 millones de pesos en México

Día de Muertos prevé un impacto económico de 53.000 millones de pesos en México

Las celebraciones del Día de Muertos generarán alrededor de 53.000 millones de pesos, unos 2.944 millones de dólares, en México entre el 25 de octubre y el 2 de noviembre, según una estimación de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur). La cifra representa un aumento del 7 % frente a 2025 y confirma la creciente importancia de la festividad para el consumo interno.

El gasto se concentrará en flores de cempasúchil, pan de muerto, alimentos tradicionales, veladoras, dulces, disfraces y artículos destinados a las ofrendas. También se espera un repunte en restaurantes, hoteles, mercados, transporte y agencias de viajes. La amplitud de estos sectores muestra que el Día de Muertos no solo impulsa ventas estacionales, sino que activa una cadena económica que vincula producción, comercio y servicios.

Día de Muertos prevé un impacto económico de 53.000 millones de pesos en México

Una temporada con mayor peso turístico

Concanaco Servytur señaló que el impacto económico de la celebración ha aumentado de forma sostenida: pasó de 45.318 millones de pesos en 2024 a 49.500 millones en 2025. Para este año, la organización calcula además 3.500 millones de pesos adicionales, lo que refleja una expansión tanto del consumo asociado a los altares como de los desplazamientos turísticos.

Ciudad de México, Oaxaca, Michoacán, Puebla y San Luis Potosí figuran entre los principales destinos. El Gran Desfile de Día de Muertos, las celebraciones de Mixquic, las comparsas oaxaqueñas, las vigilias de Janitzio y Tzintzuntzan, los altares de Huaquechula y el Xantolo de la Huasteca Potosina concentrarán buena parte de la actividad.

La confederación llamó a comprar en mercados públicos, comercios de barrio y establecimientos formales, además de contratar servicios turísticos locales. El objetivo es que el aumento del gasto beneficie a productores de flores, panaderos, comerciantes y prestadores de servicios, y contribuya a preservar empleos y tradiciones. Reconocida por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, la festividad combina así identidad cultural con una fuente relevante de ingresos para numerosas comunidades.