Dinamarca incorpora tiendas de Ikea a sus planes de respuesta ante emergencias

Dinamarca incorpora tiendas de Ikea a sus planes de respuesta ante emergencias

Dinamarca prepara sus tiendas de Ikea para que puedan funcionar como refugios de emergencia u hospitales temporales ante catástrofes, cortes de energía o ataques contra infraestructuras críticas. La iniciativa aprovecha recursos ya disponibles en los establecimientos: espacio, alimentos, generadores y mercancía que podría adaptarse a las necesidades de la población.

Una tienda preparada para prestar servicios básicos

Torben Mortensen, responsable de Seguridad de Ikea en Dinamarca, explicó a Reuters que los restaurantes podrían servir comidas y que los generadores permitirían mantener operativos los edificios. También sería posible montar camas adicionales con productos almacenados en las tiendas. El objetivo es que la empresa pueda respaldar a las autoridades y atender a civiles mientras se restablecen los servicios o se organiza una respuesta de mayor alcance.

La propuesta no supone que Ikea vaya a convertirse en un refugio permanente ni que sustituya a los servicios públicos. Se trata de sumar capacidad logística privada a los recursos de emergencia, que pueden verse desbordados durante una crisis extensa. Mortensen resumió la motivación como una voluntad de “ser buenos vecinos” y apoyar a la sociedad en una situación crítica.

Dinamarca incorpora tiendas de Ikea a sus planes de respuesta ante emergencias

La experiencia de Valencia y el giro europeo

La referencia práctica más cercana está en España. Durante la dana de Valencia, en octubre de 2024, Ikea convirtió su establecimiento de Alfafar en refugio para más de 600 personas. Ese episodio mostró que una tienda de gran tamaño podía ofrecer abrigo y espacio en una emergencia real, aunque la compañía señala que todavía no cuenta con un programa global de preparación: los acuerdos se organizan país por país.

El plan danés responde a un cambio más amplio en la política de seguridad europea. Gobiernos y empresas buscan coordinarse ante riesgos que van desde fenómenos meteorológicos hasta apagones y daños a infraestructuras. Las autoridades danesas atribuyen a la guerra híbrida rusa una serie de presuntos sabotajes, ciberataques e incidentes, y sus servicios de Inteligencia consideran probable que estas actividades aumenten contra países de la OTAN y otros Estados occidentales. Moscú niega las acusaciones.

La Unión Europea promueve una cooperación más estrecha con el sector privado mediante su Estrategia de Preparación de la Unión, lanzada en marzo de 2025. En Dinamarca, Ikea participa en una coalición empresarial que reúne a más de 200 compañías y representa a más de 300.000 trabajadores. La red pretende identificar con antelación qué pueden aportar las empresas —desde alimentos y camas hasta vehículos y personal especializado— y facilitar a las autoridades un punto de coordinación.

De la planificación a la capacidad efectiva

La utilidad de ese modelo dependerá menos de la cantidad de recursos inscritos en una lista que de su disponibilidad concreta durante una crisis. Para que una tienda pueda operar como refugio hacen falta acuerdos sobre acceso, suministros, seguridad, comunicaciones y quién dirige la asistencia. También importa que los servicios esenciales puedan funcionar aunque fallen la electricidad o internet, y que los costes para las empresas estén definidos. Dinamarca está preparando un sistema de compensación estatal cuyos reembolsos se determinarán caso por caso.

Otros países muestran distintas formas de institucionalizar esta preparación. Estonia obliga por ley a 300 empresas a mantener servicios críticos durante una crisis; Finlandia coordina a autoridades, organizaciones no gubernamentales y compañías para proteger el suministro; y en Polonia algunas empresas deben permitir que las fuerzas armadas utilicen sus vehículos, maquinaria e instalaciones en determinadas circunstancias.

En Dinamarca, la participación empresarial es voluntaria y la red ya ha realizado ejercicios con el Gobierno, pero aún no ha sido probada en una gran emergencia. Un antecedente espontáneo ocurrió en Aalborg en diciembre de 2021: una tormenta de nieve dejó atrapados durante la noche a seis clientes y alrededor de dos docenas de empleados, que durmieron en camas de exposición. La tienda reabrió al día siguiente. La experiencia ilustra la capacidad material de estos establecimientos; convertirla en una respuesta fiable exige, además, coordinación previa y responsabilidades claras.