El Aeropuerto del Pacífico alcanza un 30% de avance y mantiene su meta de operación para 2027

El Aeropuerto del Pacífico alcanza un 30% de avance y mantiene su meta de operación para 2027

La construcción del Aeropuerto del Pacífico, en el departamento salvadoreño de La Unión, registra un avance del 30% en la estructura de la terminal de pasajeros, según la actualización divulgada por el Gobierno de Nayib Bukele. La obra comenzó el 25 de febrero de 2025 y mantiene como horizonte la finalización de su primera fase en 2027.

El proyecto busca ampliar la infraestructura aeroportuaria de El Salvador y crear una nueva puerta de entrada para la zona oriental del país. La terminal se edifica en terrenos del caserío Condadillo, en el municipio de Conchagua, aproximadamente a 190 kilómetros al sureste de San Salvador. Su ubicación también la coloca cerca de áreas vinculadas al desarrollo económico y turístico del golfo de Fonseca.

El Aeropuerto del Pacífico alcanza un 30% de avance y mantiene su meta de operación para 2027

Una obra con varios frentes de ejecución

Además de la estructura principal de la terminal, las autoridades informaron que continúan los trabajos en la pista de aterrizaje, la plataforma destinada al estacionamiento de aeronaves y otros componentes complementarios. El Gobierno difundió un video para mostrar el desarrollo de las obras, aunque la actualización pública no detalló el porcentaje de avance de cada uno de esos frentes ni presentó un nuevo calendario de hitos constructivos.

La inversión prevista supera los 386,4 millones de dólares. El monto comprende una infraestructura aeroportuaria que incluirá terminal de pasajeros, instalaciones aduaneras, área de espera y entrega de equipaje, sanitarios, estacionamientos para vehículos terrestres, sistemas eléctricos, bodegas y oficinas administrativas, entre otros espacios necesarios para la operación de una terminal internacional.

El diseño contempla una pista inicial de 2.400 metros. De acuerdo con la información oficial, el aeropuerto tendría una capacidad inicial para atender a 365.000 pasajeros anuales. Sin embargo, la descripción de la primera fase también establece una capacidad operativa de 300.000 pasajeros por año y unos 2.000 vuelos anuales. La diferencia entre ambas cifras no fue explicada en la actualización, por lo que será necesario que las autoridades precisen si se trata de proyecciones distintas, capacidades nominales o ajustes realizados al diseño.

El desarrollo previsto en tres fases

La primera etapa permitirá poner en funcionamiento la pista de 2.400 metros y la terminal inicial. El objetivo declarado es que esta fase concluya en 2027 y que el aeropuerto comience a operar con vuelos nacionales o internacionales, según las rutas y autorizaciones que se definan. La capacidad proyectada para este momento se sitúa entre 300.000 y 365.000 pasajeros anuales, de acuerdo con los distintos datos divulgados por el Gobierno.

La segunda fase prevé construir una terminal adicional y ampliar la pista en 600 metros, hasta alcanzar una longitud total de 3.000 metros. La terminal levantada durante la primera etapa quedaría destinada a vuelos privados, mientras que la nueva instalación atendería vuelos comerciales. Para ese momento, las autoridades calculan un movimiento de aproximadamente 8.000 vuelos y un millón de pasajeros al año.

La tercera fase contempla añadir ocho puertas de aterrizaje o posiciones de embarque. El plan general fija como meta llegar a 18 puertas y movilizar hasta cinco millones de pasajeros anuales. En esa etapa, la infraestructura tendría condiciones para recibir aeronaves de mayor tamaño, entre ellas modelos Airbus A320 y Boeing 747, según la proyección oficial.

Capacidad, conectividad y desafíos pendientes

El aeropuerto se proyecta como una terminal de categoría internacional con capacidad para recibir vuelos procedentes de distintos países de América. Su eventual impacto dependerá, no obstante, de factores que todavía no han sido definidos públicamente, como las aerolíneas interesadas, las rutas comerciales, la demanda efectiva de pasajeros y la coordinación con el Aeropuerto Internacional San Óscar Arnulfo Romero, principal terminal aérea del país.

La distancia respecto de San Salvador puede representar una oportunidad para descentralizar el transporte aéreo y acercar servicios internacionales a los habitantes de la zona oriental. También podría favorecer actividades como el turismo, el comercio y la inversión si se concreta una conexión terrestre eficiente con municipios de La Unión y otros puntos estratégicos. Al mismo tiempo, una terminal de esta magnitud requerirá servicios de transporte, seguridad, migración, aduanas y mantenimiento acordes con el volumen de operaciones proyectado.

El salto entre la operación inicial y la meta de cinco millones de pasajeros supone una expansión considerable. Para alcanzar ese nivel no bastará con ampliar la pista o agregar puertas de embarque: también será necesario aumentar la capacidad de procesamiento de pasajeros, equipaje y carga, así como garantizar una red de accesos y servicios complementarios. La evolución de la obra y la publicación de información técnica más detallada permitirán evaluar si las fases posteriores responden a una demanda comprobada.

Por ahora, el dato central es que la estructura de la terminal registra un avance del 30% y que los trabajos en la pista y las áreas operativas siguen en ejecución. El cumplimiento de la meta de 2027 dependerá del ritmo de construcción durante los próximos meses, de la conclusión de las instalaciones esenciales y de la obtención de las certificaciones y autorizaciones necesarias para que el Aeropuerto del Pacífico pueda iniciar operaciones de manera segura.