Un ataque ucraniano con drones contra un centro de datos de Yandex en la región rusa de Vladímir provocó un incendio y detuvo por completo el funcionamiento de las instalaciones, según reconoció la compañía. La avería ha afectado a servicios digitales en Rusia y otros países, y las acciones de la empresa cayeron un 5,79% en las primeras horas del lunes en la Bolsa de Moscú, de acuerdo con EFE.
El centro, situado a unos 200 kilómetros al este de Moscú, es el tercero de Yandex alcanzado en pocos días. La sucesión de daños expone la dependencia de un amplio ecosistema de aplicaciones respecto de infraestructuras físicas concentradas y evidencia que sus efectos pueden extenderse más allá de las fronteras rusas.

Interrupciones en servicios cotidianos
Las incidencias han alcanzado Yandex Go, la aplicación de transporte; Yandex Pay, su plataforma de pagos; Yandex Yedá, dedicada al reparto de comida, y Alisa, su asistente digital. También se han reportado problemas en páginas de supermercados, farmacias y otras plataformas comerciales, así como en el sitio web del aeropuerto Púlkovo, en San Petersburgo. Los portales Sboi.rf y Downdetector registraron las interrupciones.
Las consecuencias se notificaron asimismo en Bielorrusia, Kazajistán, Uzbekistán, Turquía, Armenia y Serbia, según medios locales citados en la información. En Ereván, la caída de Yandex Go afectó también a los datos sobre horarios del transporte público. En Kirguistán dejaron de funcionar temporalmente los servicios de taxis y reparto, mientras que en Taskent se comunicaron fallos en aplicaciones de mensajería, entrega y transporte.
La amplitud geográfica de las incidencias se explica, al menos en parte, por el alcance regional de los productos de Yandex. Cuando varios servicios dependen de centros de datos compartidos, un daño localizado puede repercutir simultáneamente en actividades distintas: movilidad, pagos, comercio y acceso a información. La compañía no detalló en el comunicado cuánto tardaría en recuperar plenamente la infraestructura afectada.
Una secuencia de ataques a instalaciones
El centro de Vladímir fue atacado el domingo, después de que drones ucranianos alcanzaran instalaciones de Yandex en Sásovo, en la región de Riazán, el jueves, y en Kaluga, el viernes. En el caso más reciente, vídeos difundidos en redes sociales mostraron una columna de humo negro y llamas visibles desde lejos. La empresa confirmó daños y la interrupción total del funcionamiento del centro.
Los ataques se producen después de bombardeos rusos que, desde septiembre, habrían afectado a sistemas informáticos ucranianos, incluidos Tenet, en Odesa, y Novo, en Kiev. La secuencia sitúa las infraestructuras digitales dentro de un escenario más amplio de ataques recíprocos, aunque los datos disponibles no permiten establecer por sí solos el alcance operativo de cada episodio ni atribuirles consecuencias militares concretas.
Yandex es una de las principales compañías tecnológicas de Rusia y reúne buscador, transporte, pagos y servicios comerciales. El Gobierno ruso la declaró «recurso estratégico» y restringió la participación extranjera. Tras la invasión de Ucrania, la empresa atravesó una reestructuración que culminó en 2024 con la venta de su negocio ruso por 5.200 millones de dólares a un fondo de inversión cercano al Kremlin, operación que dejó la compañía bajo un control estatal mucho mayor.
La caída bursátil del lunes refleja la preocupación inmediata de los inversores por la interrupción, pero el impacto económico total dependerá del tiempo necesario para restablecer los sistemas y de si se producen nuevos daños. Por ahora, los cortes muestran que la vulnerabilidad de un centro de datos puede traducirse en problemas para usuarios y empresas de varios países, incluso cuando el ataque ocurre en una sola región.