En el Barrio de Santa Catarina, Coyoacán, un pasaje empedrado de apenas cuatro metros de ancho reúne relatos de miedo y referencias históricas del lugar. La tradición oral sitúa allí, bajo un árbol de aguacate, el asesinato de un niño a manos de un militar en la década de 1930. No hay una versión única: unas cuentan que el hombre lo golpeó durante una discusión; otras, que lo colgó del árbol. También difieren sobre su destino y el origen del altar de la Virgen que permanece en una esquina.

Con los años, el relato sumó apariciones, gritos nocturnos y otras figuras del folclor. Esas historias forman parte de la fama del callejón, pero se presentan como leyendas transmitidas por vecinos y visitantes, no como hechos comprobados. Su contraste con el empedrado del siglo XVII y las casas coloniales ayuda a explicar por qué el sitio atrae tanto por su entorno como por sus relatos.
Acceso desde el Metro
El callejón corresponde al tramo de la calle Aguacate entre los números 19 y 31, detrás de la Casa de la Cultura Jesús Reyes Heroles y cerca de la Plaza de Santa Catarina. La entrada más fácil de identificar está al final de Calle Escondida, a unos 100 metros de Francisco Sosa. Desde la estación Viveros/Derechos Humanos de la Línea 3, el recorrido a pie toma alrededor de 15 minutos. La ubicación permite visitar un rincón histórico de Coyoacán sin confundir su atractivo legendario con evidencia de los crímenes que narra.