El lunes 12 de octubre, desplazarse por el centro de Madrid exigirá más previsión de la habitual. El Ayuntamiento cerrará durante varias horas el principal eje que conecta Atocha con Colón para permitir el desfile militar de la Fiesta Nacional, previsto a las 11:00 y con una asistencia estimada de unas 80.000 personas. Para quienes viven, trabajan o tienen una cita en esta zona, la noticia no se limita a unas cuantas calles cortadas: afecta a los tiempos de viaje, al transporte público, a los accesos a los aparcamientos y a la posibilidad de cruzar el recorrido a pie.
Qué cambia para quien tenga que cruzar Madrid
El dispositivo principal comenzará a las 7:00 y se mantendrá, aproximadamente, hasta las 15:00. Quedarán cerrados la glorieta del Emperador Carlos V, el paseo del Prado, Cánovas del Castillo, Cibeles, Recoletos y Colón, además de las plazas de la Lealtad y Murillo. También se verán afectados varios tramos de Antonio Maura, Ruiz de Alarcón, Felipe IV, Alfonso XII, San Germán, Santa María de la Cabeza, Menéndez Pelayo y otras vías próximas.
Dos horas más tarde, hacia las 9:00, las restricciones se ampliarán a tramos de Serrano, Génova, Goya, Hermosilla y Ayala, así como a parte de la Castellana. Esto significa que el problema no quedará concentrado en el paseo del Prado: algunas rutas habituales para rodear el centro también perderán capacidad o quedarán interrumpidas. Un trayecto que normalmente se resuelve en pocos minutos puede obligar a dar un rodeo considerable, especialmente si coincide con la llegada del público al desfile.
El Ayuntamiento prevé mantener algunos pasos para los vehículos, entre ellos el acceso a Atocha por Méndez Álvaro, una salida asociada a ese itinerario, el túnel entre Ciudad de Barcelona y la ronda de Atocha y el cruce desde General Martínez Campos hacia Serrano. Sin embargo, estos puntos no deben interpretarse como garantías de circulación fluida. La Policía Municipal y los agentes de movilidad podrán ampliar los cortes si las condiciones del operativo lo requieren.

El transporte público también tendrá que improvisar
La EMT modificará o desviará 48 líneas diurnas entre las 7:00 y las 15:00. Entre ellas están la 1, 2, 14, 27, 34, 37, 45, 52, 61, 74, 146, 147, 150, 203, C1, C2, C03 y E1, además de numerosas rutas que conectan barrios del sur y del este con el centro. La consecuencia práctica para el usuario es que no basta con consultar el número de la línea: también habrá que comprobar el recorrido concreto y el sentido del autobús, porque los cambios podrán variar a medida que avance el dispositivo.
Para llegar a la zona del desfile, Metro y Cercanías ofrecen alternativas más previsibles que el autobús o el coche. Las estaciones de Metro más cercanas son Atocha, Estación del Arte, Banco de España, Retiro, Serrano y Colón; en Cercanías, las referencias principales son Atocha y Recoletos. Aun así, la demanda será especialmente elevada durante la mañana. Quien tenga una obligación con horario fijo debería añadir tiempo para caminar desde la estación, esperar en los accesos y encontrar un cruce habilitado.
BiciMAD dejará fuera de servicio varias estaciones situadas junto al recorrido. También quedarán inutilizadas las paradas de taxi entre Atocha y Colón y otras ubicadas en las inmediaciones de Serrano y la Castellana. Para los desplazamientos largos en automóvil, la recomendación municipal es utilizar la M-30 y la M-40, evitando entrar en el área central mientras dure el desfile.
Los problemas empiezan antes del lunes
La afectación no se limita al día festivo. Cánovas del Castillo ya está condicionado por el montaje de las tribunas, con restricciones que se prolongarán hasta el miércoles 14 de octubre. Además, durante la noche del viernes habrá cortes en el paseo del Prado entre la plaza de la Lealtad y la glorieta de Carlos V, aproximadamente entre las 21:00 y las 2:30, por trabajos de señalización.
La noche siguiente se realizarán los ensayos del desfile. Las restricciones, previstas entre las 21:30 y las 2:30, alcanzarán el Prado, Cánovas, la plaza de las Cortes, la plaza de la Lealtad, Felipe IV y calles cercanas. Esto puede afectar especialmente a residentes, repartidores, trabajadores nocturnos y personas que pretendan recoger o dejar un vehículo en el centro durante el fin de semana.
También habrá limitaciones en las entradas y salidas de los aparcamientos municipales de Sánchez Bustillo, plaza del Rey, Villa de París, Las Cortes, Esteban Villegas, Espalter y Antonio Maura desde la noche del viernes hasta la madrugada del domingo. El lunes se sumarán los aparcamientos de Recoletos, Serrano II y Serrano III. Quien tenga el coche estacionado en alguno de estos puntos debería confirmar con antelación si podrá retirarlo en la franja prevista, en lugar de esperar a encontrar una salida abierta.
La mejor decisión depende del motivo del viaje
Para acudir al desfile, lo más razonable será desplazarse en Metro o Cercanías y completar el trayecto a pie desde una estación periférica al recorrido. Los accesos peatonales principales se situarán en Hermosilla, Goya, Serrano, Génova, Alcalá y Atocha. Los pasos de peatones se mantendrán abiertos, en principio, hasta las 8:00, salvo los de Cibeles, que permanecerán habilitados hasta las 10:45 en los puntos norte y sur de la plaza. Después, la circulación peatonal estará más condicionada por la seguridad y la concentración de público.
Las personas con movilidad reducida dispondrán de dos zonas reservadas, aunque conviene planificar el acceso con margen, porque las rutas más directas pueden quedar bloqueadas. Para quienes no necesiten atravesar el centro, posponer el viaje o elegir un itinerario exterior será probablemente la opción más eficiente. Y para quienes sí deban desplazarse, consultar el estado de la EMT y salir antes de lo habitual será más útil que confiar en una única ruta alternativa.
La dimensión del operativo explica la incertidumbre: no se trata solo de cerrar el espacio por el que pasan las unidades del desfile, sino de proteger los accesos, gestionar a decenas de miles de asistentes y mantener zonas de evacuación. Por eso los horarios publicados son orientativos. La relación más directa con la vida cotidiana de los madrileños está precisamente ahí: una calle inicialmente abierta puede cerrarse después, y un trayecto calculado con normalidad puede dejar de ser viable en cuestión de minutos.