El sector privado percibe un cambio relevante en su relación con el gobierno mexicano: las empresas son escuchadas con mayor frecuencia y algunas de sus propuestas ya se traducen en medidas concretas. José Medina Mora, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), afirmó que esta apertura ha favorecido la inversión y representa una diferencia frente al sexenio anterior, marcado, según su valoración, por un diálogo más limitado.

Más inversión, con obstáculos persistentes
El CCE estima que la economía crecerá 1.5% en 2026 y 2% en 2027, impulsada por una mayor facilitación de trámites y por proyectos de inversión que comienzan a concretarse. Entre los avances citados están la reducción de requisitos para abrir empresas, la intervención de la Agencia de Transformación Digital en trámites rezagados y el plazo de 30 días que debe cumplir Cofepris para responder solicitudes de la industria farmacéutica.
La mejora administrativa, sin embargo, todavía no elimina los principales riesgos para el capital. Los empresarios mantienen como prioridades que México aproveche plenamente su potencial de inversión, que avance la negociación con Estados Unidos para reducir los aranceles al acero, aluminio y automóviles, y que se frene el crecimiento de la extorsión.
La mayor inquietud se concentra en la certeza jurídica. Medina Mora advirtió que reabrir asuntos ya juzgados o apartarse de las reglas genera incertidumbre y puede frenar decisiones de largo plazo. Por ello, el CCE plantea vigilar el desempeño de jueces y magistrados mediante el Observatorio del Poder Judicial de la Coparmex. El balance empresarial es favorable al diálogo, pero condicionado: simplificar trámites puede atraer proyectos, aunque su permanencia dependerá de reglas estables, protección legal y seguridad efectiva.