La Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) confirmó que la discapacidad en la Ciudad de México está estrechamente vinculada con el envejecimiento. De los 1.8 millones de habitantes de 60 años y más, 46.79% vive con alguna discapacidad, limitación, problema o condición mental. La proporción sube a 48.87% entre las mujeres y alcanza 43.95% entre los hombres.

Una ciudad más envejecida y con mayores necesidades
El dato adquiere mayor relevancia porque la edad promedio de la población mexicana pasó de 29 a 32 años en cinco años, mientras que en la capital llegó a 37. La CDMX concentra 9 millones 165 mil 819 habitantes y 5.2% del total declara vivir con discapacidad; dentro de este grupo, las personas adultas mayores representan el sector más afectado, con 16%.
La diferencia por sexo apunta a una vulnerabilidad acumulada: las mujeres no solo son mayoría entre la población capitalina, sino que también presentan una mayor prevalencia de discapacidad en la vejez. Esta brecha puede relacionarse con una mayor longevidad y con la acumulación de enfermedades o limitaciones funcionales, aunque los datos de la encuesta no establecen por sí solos una causa específica.
El fenómeno tampoco se distribuye de manera uniforme. Milpa Alta registra la mayor proporción de adultos mayores con discapacidad, con 21.4%, seguida por Tláhuac, con 20.3%; Iztacalco alcanza 20.1% e Iztapalapa, 20%. En contraste, Benito Juárez y Cuajimalpa reportan 13.8%, mientras Miguel Hidalgo llega a 15.4%.
La diferencia territorial muestra que el envejecimiento y la discapacidad requieren respuestas focalizadas. Los resultados del INEGI no solo describen una transformación demográfica: anticipan una presión creciente sobre los servicios de salud, la movilidad, los cuidados y la accesibilidad urbana, especialmente en las alcaldías donde se concentra la población mayor con mayores limitaciones.