El secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, Pablo Vázquez Camacho, afirmó que ninguno de los 13 centros penitenciarios capitalinos opera bajo un esquema de autogobierno. Durante la presentación de su Segundo Informe de Actividades ante el Congreso local, sostuvo que la autoridad estatal mantiene el control pleno de las cárceles y anunció que el sistema será transformado bajo el liderazgo del gobierno capitalino.

Control penitenciario y reinserción
El funcionario vinculó esa afirmación con una estrategia basada en inspecciones permanentes, controles de acceso y sanciones disciplinarias para contener actividades irregulares dentro de los penales. Como resultado de revisiones aleatorias realizadas por personal de la SSC, se han decomisado más de 6 mil teléfonos celulares y más de 29 kilogramos de droga. Los aseguramientos muestran que, aunque el gobierno reivindica el dominio institucional, persisten intentos de introducir bienes y sustancias prohibidas.
El informe también destacó la dimensión de reinserción social. Más de 20 mil personas privadas de la libertad han recibido capacitación, mientras que alrededor de 6 mil obtuvieron constancias entre el 1 de septiembre de 2024 y el 31 de agosto de 2026. La cifra apunta a que la política penitenciaria busca combinar vigilancia con formación, aunque su impacto dependerá de que la capacitación se traduzca en oportunidades reales al recuperar la libertad.
La declaración de Vázquez Camacho fija una posición política y operativa frente al riesgo de que grupos internos sustituyan a la autoridad. Sin embargo, la eficacia de esa postura no se medirá únicamente por los decomisos, sino por la capacidad de mantener controles constantes, reducir las redes de operación ilegal y consolidar programas de reintegración que disminuyan la reincidencia.