La construcción de un tinglado para el módulo educativo Jorge Urenda Trigo, de nivel secundario, ya está prevista con recursos del Fondo de Inversión Productiva y Social (FPS) y se encuentra en proceso de licitación y aprobación. En paralelo, el Concejo Municipal impulsará gestiones para estudiar la viabilidad de nuevas aulas, una demanda presentada por padres de familia y directores durante una inspección realizada este miércoles por la comisión de Planificación.
Una obra prevista y otra aún por evaluar
María Victoria Rosales, presidenta de la comisión, informó que el tinglado cuenta con financiamiento del FPS. La iniciativa está en una etapa administrativa previa a su ejecución: la licitación y la aprobación aún están en curso. Por tanto, aunque la obra ya está contemplada, la información difundida no establece una fecha de inicio ni un plazo de entrega.

La situación de las aulas es distinta. Rosales anunció que se gestionarán minutas de comunicación para solicitar a la Secretaría de Obras Públicas un estudio de viabilidad. Ese análisis permitiría determinar si es factible construir nuevos espacios y, posteriormente, evaluar su posible incorporación en el próximo Plan Operativo Anual (POA). No se informó cuántas aulas se requieren ni qué capacidad tendría una eventual ampliación.
La diferencia entre ambas gestiones es relevante para dimensionar el estado de los pedidos: el tinglado ya tiene recursos identificados y atraviesa trámites de contratación y aprobación, mientras que las aulas todavía deben pasar por una evaluación técnica y presupuestaria. La inclusión en el POA también está planteada como una posibilidad, no como una decisión confirmada.
La demanda desde la comunidad educativa
Padres de familia y directores plantearon la necesidad de ampliar la infraestructura para ofrecer mejores condiciones de estudio. La visita de la comisión permitió trasladar esa demanda a una instancia municipal y abrió la vía para solicitar una valoración formal de las obras requeridas. El resultado dependerá de los estudios y de las decisiones posteriores sobre planificación y recursos.
Rosales también señaló que se pedirá priorizar las intervenciones necesarias en la unidad educativa. En ese contexto, destacó que el módulo cuenta con Bachillerato Técnico Humanístico (BTH), modalidad que permite a los estudiantes concluir la secundaria con formación técnica. “Es muy importante porque los chicos salen con una profesión desde que están en secundaria”, afirmó la concejal.
Infraestructura y formación técnica
La presencia del BTH añade una dimensión educativa a la discusión sobre los espacios. La formación técnica durante la secundaria requiere condiciones adecuadas para desarrollar actividades de aprendizaje, aunque la información difundida no detalla qué especialidades ofrece el módulo ni qué ambientes específicos necesitaría. El estudio solicitado a Obras Públicas deberá ayudar a precisar las necesidades antes de que se plantee una ampliación concreta.
Por ahora, el avance más definido es el tinglado financiado por el FPS, sujeto a completar sus etapas administrativas. Para las nuevas aulas, el siguiente paso será obtener el estudio de viabilidad y determinar si el proyecto puede incorporarse al próximo POA. La inspección deja así dos líneas de trabajo con distintos grados de avance: una obra encaminada a licitación y una ampliación que aún debe demostrar su factibilidad y encontrar respaldo en la planificación municipal.