Al menos 139 personas, incluidos niños, murieron cuando una embarcación con más de 300 migrantes naufragó frente a la costa de Djibouti, informó la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Más de 80 sobrevivientes fueron rescatados. La cifra de víctimas podría aumentar: el recuento oficial solo incluye a quienes las autoridades han podido identificar y enterrar.

El jefe de misión de la OIM en el país, Alexandre Coissac, señaló que otros cuerpos fueron sepultados por migrantes y aún no han sido verificados. Algunas víctimas quedaron en una fosa común y sin identificar, lo que dificulta informar a sus familias y establecer el balance definitivo.
Una ruta de alto riesgo
La embarcación se dirigía a Yemen por una ruta marítima habitual para personas que buscan mejores oportunidades. El desastre vuelve a exponer el costo de los viajes en botes precarios utilizados por redes de tráfico: el rescate puede salvar a parte del pasaje, pero no elimina los riesgos de una travesía en mar abierto. Los sobrevivientes reciben atención médica, alimentos y refugio temporal.