Estudiantes de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), unidad Iztapalapa, iniciaron un paro total de actividades por 48 horas para exigir mejoras en la infraestructura del plantel y transparencia en el manejo del presupuesto. La decisión fue tomada durante una asamblea celebrada el 20 de octubre.
Demandas centradas en servicios básicos
Las principales exigencias incluyen reabrir y rehabilitar la biblioteca, garantizar baños con condiciones mínimas de higiene y seguridad, asegurar el acceso completo al internet institucional y dar mantenimiento a las áreas deportivas. También solicitan la desprivatización del Centro de Estudios de Lenguas Extranjeras, así como mayor transparencia presupuestal y participación democrática en la designación de autoridades divisionales.

De acuerdo con el testimonio de un estudiante difundido por Telediario CDMX, la biblioteca permanece cerrada desde el inicio del trimestre debido a hundimientos y fallas estructurales. Un espacio provisional que se habilitó para sustituirla también dejó de operar. La cafetería, por su parte, enfrenta cierres, horarios insuficientes y señalamientos sobre productos en mal estado.
Diálogo abierto, respuesta pendiente
La dirección de la unidad reconoció las inquietudes y expresó su disposición a retomar el diálogo “abierto, respetuoso y constructivo”. La Rectoría General de la UAM respaldó ese llamado. El conflicto, sin embargo, trasciende la suspensión temporal de clases: la coincidencia de problemas de mantenimiento, acceso a servicios y control presupuestal revela una pérdida de confianza que no se resolverá únicamente con la reanudación de actividades.
El plazo de 48 horas ofrece una ventana inmediata para negociar, pero la continuidad académica dependerá de acuerdos verificables, calendarios de reparación y mecanismos claros de rendición de cuentas. Sin esos compromisos, el paro podría convertirse en un reclamo más amplio sobre las condiciones de operación y la gobernanza de la unidad.