La Policía Preventiva de Cuernavaca llegó a diez horas de paro este lunes, mientras sus agentes reclamaban aumentos salariales y mejores condiciones de trabajo. La interrupción abrió una pregunta inmediata para la ciudad: cómo mantener la vigilancia mientras se atiende un conflicto que, según los propios señalamientos oficiales, incluye diferencias de sueldo y policías que realizan tareas de seguridad sin autorización para portar armas.
La ciudad mantiene la vigilancia con otra corporación
Desde las seis de la mañana, elementos de la Policía Vial asumieron labores de vigilancia y seguridad en el municipio. El secretario de Protección y Auxilio Ciudadano, Pablo Nivardo Aguilera Casados, explicó que el esquema fue aplicado por instrucciones del alcalde José Luis Urióstegui Salgado y que opera en coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública estatal. La medida busca sostener la cobertura y reducir afectaciones a habitantes y visitantes durante el paro.

El relevo permite conservar presencia policial, pero no resuelve el motivo de la protesta. Un elemento activo de la Secretaría de Protección y Auxilio Ciudadano (Seprac), con 15 años patrullando las calles, afirmó que trabaja sin un arma de fuego a su cargo y recibe 5 mil 100 pesos netos por quincena. Su caso ilustra que las exigencias no se limitan a una revisión salarial: también se refieren a las condiciones en que se desempeñan funciones de seguridad.
La brecha salarial, en el centro del reclamo
Aguilera Casados señaló que alrededor de 43 elementos no tienen las mismas condiciones salariales que sus compañeros. El dato apunta a un problema interno de equidad que puede alimentar el descontento incluso antes de considerar el nivel general de las remuneraciones. A ello se suma que algunos agentes realizan labores de seguridad sin autorización para portar armas de fuego, una situación que plantea dudas sobre sus funciones y los recursos con que cuentan para cumplirlas.
El Ayuntamiento informó que cubrirá el salario digno establecido por el Sistema Nacional de Seguridad Pública: 17 mil 701 pesos mensuales, con aplicación a partir del primero de octubre. También anunció que el miércoles 14 de octubre presentará ante el Cabildo una propuesta de tabulador para cubrir las prestaciones correspondientes. La diferencia entre el ingreso quincenal referido por el agente y el monto mensual anunciado hace más visible el alcance potencial del ajuste, aunque la aplicación dependerá de las condiciones y prestaciones que concrete el tabulador.
El anuncio abre una negociación, no la cierra
El gobierno municipal llamó a los policías a cumplir con su labor de prevenir delitos y proteger a la población, y manifestó su disposición al diálogo para explicar la propuesta y sus condiciones. Sin embargo, el anuncio de un salario y la discusión pendiente sobre prestaciones son etapas distintas: el primero establece un compromiso público; la segunda deberá precisar cómo se traduce en pagos y condiciones efectivas para los distintos integrantes de la corporación.
La respuesta del Ayuntamiento busca atender el reclamo sin dejar desprotegida a la ciudad, pero el desenlace dependerá de que los compromisos se vuelvan verificables y alcancen a quienes hoy reportan condiciones desiguales. Mientras tanto, la sustitución temporal de tareas por la Policía Vial mantiene la operación, pero también deja claro que la continuidad del servicio y la solución laboral avanzan por carriles diferentes: sostener la vigilancia no basta para disipar las razones que llevaron a los agentes al paro.