El peso mexicano cae durante seis semanas y alcanza su mayor retroceso desde 2019

El peso mexicano cae durante seis semanas y alcanza su mayor retroceso desde 2019

El peso mexicano cerró este viernes en 18,50 unidades por dólar y completó seis semanas consecutivas de depreciación, una pérdida acumulada de 9,54 % y su racha negativa más prolongada desde 2019. El movimiento refleja la combinación de expectativas de tasas de interés más altas en Estados Unidos y preocupación por el panorama económico y crediticio de México; además, podría trasladarse gradualmente a los precios de productos importados.

El tipo de cambio terminó la semana por encima de las 18,41 unidades registradas el viernes anterior, lo que supone una depreciación semanal de 0,51 %, de acuerdo con datos de cierre del Banco de México (Banxico). En las últimas ocho semanas, la moneda acumuló siete sesiones semanales de pérdidas. La única apreciación en ese periodo se produjo entre el 28 de agosto y el 4 de septiembre, cuando el dólar bajó de 17,03 a 16,89 pesos.

El peso mexicano cae durante seis semanas y alcanza su mayor retroceso desde 2019

Presión desde Estados Unidos y México

La directora de Análisis Económico Financiero de Banco Base, Gabriela Siller, señaló que el peso no registraba seis semanas consecutivas de depreciación desde julio y agosto de 2019, cuando llegó a encadenar siete. Desde el mínimo de septiembre, la moneda perdió 9,54 %. El dólar, que a comienzos de ese mes cotizaba por debajo de 17 pesos, alcanzó el miércoles 18,60 unidades, su nivel más alto desde noviembre de 2025 y un máximo anual.

Entre los factores externos, Siller mencionó la expectativa de que la Reserva Federal (Fed) vuelva a subir las tasas en diciembre. Un aumento reduciría a 2,25 puntos porcentuales la diferencia entre los tipos de interés de Estados Unidos y México. Si los rendimientos estadounidenses aumentan en relación con los mexicanos, los activos en dólares pueden resultar más atractivos para algunos inversionistas, lo que ejerce presión sobre el tipo de cambio. Esa expectativa influye en los mercados antes de que una decisión de la Fed llegue a concretarse.

En el ámbito local, la analista relacionó la debilidad del peso con el riesgo crediticio, después de que HR Ratings rebajara la calificación soberana de largo plazo de México. El ajuste de una agencia no determina por sí solo el movimiento de la divisa, pero puede reforzar las dudas de los inversionistas sobre la percepción de riesgo y el rumbo de la economía. La reacción cambiaria también depende de las tasas, las perspectivas de crecimiento y las condiciones internacionales.

El impacto potencial en los precios

La depreciación puede encarecer las mercancías que México compra en el exterior, aunque el traslado al consumidor no suele ser inmediato ni uniforme. Siller advirtió que el ajuste del tipo de cambio desde el mínimo de septiembre podría añadir 0,46 puntos porcentuales a la inflación durante los próximos 12 meses, principalmente a través de bienes importados. El efecto final dependerá, entre otros factores, de cuánto dure la caída del peso y de la capacidad de las empresas para absorber mayores costos sin trasladarlos a sus precios.

La política de Banxico también está bajo observación. Un análisis de Barclays sostuvo que la disposición del banco central a considerar eventuales recortes de tasas contribuyó a la debilidad de la moneda y planteó que un mensaje más cauteloso podría ayudar a estabilizarla. La preocupación es que bajar el costo del crédito mientras persisten presiones cambiarias reduzca el atractivo relativo de los activos en pesos y complique la contención de la inflación.

Sin embargo, las señales sobre la Fed no son concluyentes. Kapital Grupo Financiero observó una moderación de las apuestas a una subida de tasas en la reunión del 28 de octubre, con una mayoría de participantes inclinada por una pausa. Actinver, por su parte, señaló las turbulencias en el sector tecnológico, vinculadas a dudas sobre el financiamiento de infraestructura de inteligencia artificial, como otro elemento de incertidumbre para los mercados. Estos factores pueden modificar las expectativas, pero no eliminan los riesgos que enfrenta la moneda mexicana.

Previsiones y señales para los próximos meses

Las previsiones de cierre de año muestran que los especialistas consultados esperan un peso más débil que los niveles observados antes de la racha. La encuesta más reciente de Banxico situó el dólar en 17,50 pesos al cierre de 2026 y en 18,04 para 2027. La encuesta de Citi México recogió estimaciones superiores: 18 pesos para finales de 2026 y 18,50 para 2027. Son proyecciones, no objetivos garantizados, y reflejan supuestos distintos sobre la economía, las tasas y los mercados.

Los participantes de ambas encuestas esperan que Banxico mantenga su tasa de referencia en 6,50 % hasta finales de 2027. Esa previsión convive con un tipo de cambio que se encuentra por encima de los valores de 16 y 17 pesos registrados anteriormente y con riesgos de inflación asociados a la depreciación. La evolución de la divisa dependerá, por tanto, tanto de las decisiones de la Fed como de la credibilidad de la política monetaria mexicana y de la percepción sobre las perspectivas económicas del país.