El rescate se intensifica en el Tíbet tras un terremoto que deja 16 muertos

El rescate se intensifica en el Tíbet tras un terremoto que deja 16 muertos

Las autoridades chinas mantienen la búsqueda de supervivientes tras el terremoto de magnitud 7 que golpeó el jueves por la noche el condado de Baqing, en la ciudad de Nagqu, en el Tíbet. El último balance oficial eleva a 16 los fallecidos, 65 los heridos —once de ellos graves— y 12.489 las personas evacuadas. Más de 300 viviendas se han derrumbado o presentan daños.

El rescate se intensifica en el Tíbet tras un terremoto que deja 16 muertos

Una emergencia condicionada por la altitud

Más de 1.600 personas trabajan en las tareas de emergencia en Baqing, mientras centenares de equipos de rescate y sanitarios han sido enviados a la zona. La operación se desarrolla a unos 4.800 metros de altitud, con bajas temperaturas, carreteras afectadas por desprendimientos y riesgo de nuevas réplicas. Hasta las 7:00 hora local se habían registrado 413, incluida una de magnitud 4,3.

El Gobierno central elevó la respuesta nacional de emergencia del nivel IV al III y destinó 50 millones de yuanes al rescate, la evacuación y el alojamiento, además de otros 30 millones para la recuperación inmediata. La prioridad oficial es localizar supervivientes y atender a los heridos, pero las condiciones geográficas reducen el margen de actuación: el frío y la escasez de oxígeno pueden agravar rápidamente el estado de las personas atrapadas.

El suministro eléctrico ya fue restablecido en 1.937 hogares y el ferrocarril Qinghai-Tíbet reanudó parcialmente la circulación, con restricciones de velocidad. También se despejó la carretera nacional G317, aunque las autoridades mantienen la vigilancia ante deslizamientos y otros riesgos geológicos. Expertos atribuyen el seísmo a la dinámica tectónica de la meseta tibetana y advierten de que podrían producirse nuevos temblores perceptibles en los próximos días. El desastre recuerda la vulnerabilidad de la región, donde otro terremoto de magnitud 6,8 dejó 126 muertos en enero de 2025.