Si usted es usuario de la Cooperativa Rural de Electrificación (CRE) y aún no recibió el aviso de cobranza de octubre, la lectura de su medidor ya se realizó: lo que quedó pendiente fue la entrega de la factura. La cooperativa esperó la definición del nuevo cálculo tarifario del Gobierno para incluirlo en los recibos y evitar emitirlos antes de conocer el ajuste aplicable.
Qué puede cambiar en su recibo
El Decreto Supremo 5750, del 13 de octubre, modifica la forma de actualizar precios y tarifas máximas del sector eléctrico. Para los componentes vinculados al dólar se usarán promedios de los registros del Banco Central de Bolivia en los periodos previstos para cada actualización. El cálculo también considera el IPC y, para el precio de la energía, el costo del combustible empleado por las unidades generadoras. La norma busca amortiguar el efecto de las variaciones cambiarias.

En la práctica, CRE prevé empezar a entregar en los próximos días los avisos de octubre con el ajuste incorporado. Su gerente Comercial, Henry Vaca, estimó que la variación asociada al dólar podría rondar el 1% o el 1,5%, aunque aclaró que el resultado puede cambiar de un mes a otro y que algunos periodos incluso registran una reducción. Esa cifra es una estimación del ejecutivo, no un monto uniforme que cada hogar deba esperar en su factura.
La tarifa y el consumo no son lo mismo
La distinción importa para entender por qué dos hogares pueden notar efectos diferentes. Vaca sostuvo que el ajuste no equivale a un tarifazo y que, en el esquema social boliviano, quienes consumen menos pagan una tarifa más baja, mientras que los consumos mayores enfrentan precios más altos. El uso de varios aires acondicionados, congeladores o refrigeradores puede elevar el total por la cantidad de energía consumida, aunque el cambio tarifario sea limitado. Por eso, comparar únicamente el importe final de este mes con el anterior no permite atribuir toda diferencia al dólar: también conviene revisar los kilovatios facturados.
Qué conviene revisar antes de pagar
Cuando llegue el aviso, compruebe el periodo facturado, la lectura del medidor, los kilovatios consumidos y el importe. Si la cuenta subió, esos datos ayudarán a distinguir un mayor consumo de la actualización aplicada. Si el consumo parece inusual o la lectura no coincide, consulte a CRE por sus canales habituales antes de concluir que se trata del ajuste cambiario. El retraso, por sí solo, no significa que no haya habido lectura ni permite saber cuánto pagará cada usuario.
Para los hogares con consumo elevado, el efecto en bolivianos podría sentirse más que para quienes usan poca electricidad, aun cuando el porcentaje de variación sea pequeño. La factura de octubre ofrecerá el primer dato concreto para cada domicilio; hasta verla, la estimación general no sustituye la revisión del recibo individual.