Francisco Céspedes se recupera tras una baja de presión durante su concierto en CDMX

Francisco Céspedes se recupera tras una baja de presión durante su concierto en CDMX

Francisco Céspedes se encuentra estable después de haber sufrido una baja de presión arterial durante su concierto sinfónico del 15 de octubre en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, en Ciudad de México. El episodio obligó al cantante a detener temporalmente la presentación, pero no derivó en complicaciones graves, según informó un día después su equipo de representación.

Un episodio controlado durante el espectáculo

El malestar apareció cerca de la quinta canción. Céspedes manifestó mareos, sudoración excesiva y una sensación intensa de descompensación: dijo que veía estrellas y que creía estar a punto de vomitar. Un médico que se encontraba entre el público subió al escenario para auxiliarlo, mientras el personal de la producción intervenía.

Francisco Céspedes se recupera tras una baja de presión durante su concierto en CDMX

El intérprete perdió el conocimiento durante algunos segundos, de acuerdo con su propio relato publicado en Instagram. Tras abandonar brevemente el escenario para recuperarse, regresó y continuó cantando, aunque permaneció sentado durante parte del recital. La cantante Rosy Arango, invitada especial, mantuvo el espectáculo mientras Céspedes era evaluado.

Sin cancelaciones anunciadas

La oficina del artista atribuyó la recuperación a la atención inmediata y señaló que el músico venía de una extensa gira por España, con cambios de horario y el esfuerzo adicional de adaptarse a la altitud de la capital mexicana. También recordó que Céspedes vive con diabetes, aunque el comunicado no estableció una relación directa entre esa condición y el incidente.

El cantante reapareció el 17 de octubre al compartir videos de su presentación, una señal pública de normalidad después de la preocupación generada por las imágenes del desvanecimiento. Hasta ahora no se han anunciado cancelaciones: conserva entre sus próximos compromisos la ceremonia del Grammy a la Excelencia Musical, prevista para el 9 de noviembre. La información disponible apunta a una descompensación controlada, pero el episodio subraya la importancia de la vigilancia médica en artistas sometidos a giras, cambios de horario y exigencias escénicas.