Garbage ofrecerá el 14 de noviembre un concierto gratuito en el Zócalo de la Ciudad de México, una presentación que Shirley Manson considera histórica para la banda, aunque evita medir su importancia por el número de asistentes. La vocalista afirmó que el grupo se concentrará en entregar su mejor espectáculo y en conectar con quienes acudan, sin convertir la convocatoria en una competencia de popularidad.
Un recital diseñado para la ocasión
En entrevista desde Los Ángeles, Manson reconoció que Garbage nunca se ha asumido como una banda masiva, sino como un proyecto ligado al circuito alternativo y underground. Por ello, descartó comparar su presentación con los récords de figuras como Shakira. A su juicio, anteponer cifras o rivalidades reduce el valor de una canción, un disco o un concierto y desvía la atención de su verdadero impacto artístico.

El grupo, integrado también por Duke Erikson, Butch Vig y Steve Marker, prepara un setlist especial para cerrar su actual gira. El repertorio incluirá canciones de su álbum más reciente, Let All That We Imagine Be The Light, entre ellas “There’s No Future in Optimism”, junto con temas representativos de sus tres décadas de relación con México. La banda tampoco considera determinantes las condiciones climáticas: si llueve o hace calor, su prioridad será mantener el ritmo y hacer que el público disfrute la experiencia.
Manson también rechazó que la visita tenga un propósito partidista o de respaldo político. Dijo respetar las opiniones de cada persona y celebró que México tenga una presidenta, Claudia Sheinbaum, aunque subrayó que sus preocupaciones están relacionadas con problemas concretos del país, como la falta de agua limpia en Guadalajara y el deterioro de los ecosistemas de Yucatán. Con esa postura, Garbage busca que el concierto permanezca centrado en la música y en el encuentro directo con su público.