En Repetir Lenin, Slavoj Žižek sostiene que la inacción no es neutral cuando persisten relaciones de dominación: dejar que continúen equivale, en la práctica, a aceptar su funcionamiento. La idea no exige intervenir ante cualquier situación; apunta a cómo la pasividad puede favorecer estructuras existentes sin expresarlo abiertamente.

Una lectura política de Lenin
La reflexión aparece en su intento de releer el pensamiento político de Lenin sin reproducir literalmente la experiencia soviética. Para Žižek, las ideas políticas también pueden examinarse a través de hábitos y conductas cotidianas: la ideología no opera solo mediante declaraciones, sino también cuando una estructura queda fuera de discusión.
Filósofo y psicoanalista esloveno, Žižek combina en su obra a Hegel, Marx y Jacques Lacan con referencias a la cultura popular. Su trayectoria también tuvo una dimensión política: en 1990 fue candidato a la presidencia colectiva de Eslovenia, durante la transición democrática que precedió a la independencia del país.