Ciudad de México. El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, informó que el incremento salarial pactado con el sindicato será sometido a consulta interna el próximo 14 de octubre, en respuesta a las recientes movilizaciones de trabajadores y jubilados.
El acuerdo contempla un aumento global de 6.8 por ciento: 2.9 por ciento directo al salario tabular y 3.9 por ciento en prestaciones. Robledo reconoció el derecho de los trabajadores a manifestarse, pero pidió que las inconformidades se canalicen mediante el diálogo y sin afectar a los derechohabientes.
Demandas laborales y continuidad médica
Respecto al Régimen de Jubilaciones y Pensiones, el funcionario señaló que su reinstalación exige modificaciones legales que no dependen exclusivamente del IMSS. La precisión delimita el margen de acción institucional frente a una de las principales demandas de los jubilados y trabajadores movilizados.
Robledo aseguró que las protestas no han interrumpido los servicios. Durante la última semana, el instituto reportó 5,745 nacimientos, 30,583 cirugías y más de 2.6 millones de consultas médicas, cifras que muestran que la operación hospitalaria se ha mantenido activa pese al conflicto laboral.

El titular del IMSS también defendió el crecimiento de la institución desde 2019, periodo en el que se incorporaron 109 mil trabajadores, incluidos 28 mil enfermeras y 39 mil médicos especialistas. Entre los avances mencionó 100 mil pacientes atendidos en hemodiálisis, 3,500 trasplantes realizados en 2025, 36 centros de cáncer infantil y 82 salas de hemodinamia.
Sin embargo, el aumento de la población y de las enfermedades crónicas mantiene la presión sobre la red médica. El abasto de medicamentos se ubica en 94 por ciento, aunque continúan los faltantes. Cada día se surten recetas a 769 mil personas, por lo que la consulta salarial será también una prueba para la capacidad del instituto de preservar la atención mientras procesa demandas laborales y problemas estructurales.