Gustavo Munis de Santana, de 20 años, murió tras recibir al menos 27 impactos de bala durante un procedimiento policial en el barrio de Moema, en São Paulo. Los agentes afirmaron que interpretaron como un arma el objeto oscuro que el joven sostenía; las autoridades identificaron después ese objeto como un celular Samsung.

Según el reporte citado por G1, cuatro policías militares dispararon 45 veces. La investigación recogió 44 casquillos calibre .40 y registró heridas en distintas partes del cuerpo. El operativo comenzó tras una alerta sobre un hombre presuntamente alterado y en riesgo de suicidio; de acuerdo con la versión policial, Gustavo corrió hacia un puente y luego extendió los brazos al salir de una zona oscura.
Dos investigaciones en curso
La Policía Civil y la Policía Militar investigan el caso, registrado como resistencia y muerte derivada de una intervención policial. Gustavo no tenía antecedentes penales, trabajaba en un hospital y cuidaba perros, según los medios locales. La diferencia entre la amenaza percibida por los agentes y el celular hallado junto al cuerpo será central para esclarecer el uso de la fuerza; el informe médico-legal aún debe precisar las lesiones y aportar elementos sobre las circunstancias de la muerte.