El ISSSTE concluyó la rehabilitación integral de tres quirófanos en la Clínica de Especialidades “Leonardo y Nicolás Bravo”, en el oriente de la Ciudad de México. La institución estima que las mejoras beneficiarán a alrededor de 400 mil derechohabientes que podrían utilizar estas instalaciones.

Los trabajos, realizados dentro del Programa Nacional de Rehabilitación de Quirófanos, incluyeron también el área de recuperación y la Central de Equipos y Esterilización. Se renovaron pisos, techos, muros y mobiliario, además de mejorar el sistema eléctrico y el aire acondicionado, indispensable para el funcionamiento de las salas.
La intervención busca sostener la continuidad de la cirugía ambulatoria: modernizar los quirófanos exige atender también los espacios y sistemas que respaldan cada procedimiento. El director general del ISSSTE, Martí Batres, presentó las obras como parte del plan de fortalecimiento de clínicas impulsado por el gobierno federal. La institución no detalló cuántas cirugías adicionales podrán realizarse tras la rehabilitación.