Nikola Jokic firmó 22 puntos, 11 rebotes y 10 asistencias en 26 minutos durante un partido de pretemporada. El pívot de Denver completó el triple-doble en tres cuartos, con 8 de 12 tiros de campo, y no regresó a la cancha en el último periodo.

Su impacto continuó desde el banquillo: con los Nuggets arriba 99-94 al cierre del tercer cuarto, se levantó para orientar a los jugadores jóvenes y exigir más defensa y orden. Tras el encuentro dijo que ama el baloncesto y que disfruta viendo cómo sus compañeros aprenden y progresan.
Más que estadísticas
La actuación responde con hechos a las críticas sobre su aparente falta de pasión. En una cita de preparación, el triple-doble importa menos como registro aislado que como muestra de su implicación: Jokic siguió liderando cuando dejó de jugar. Denver necesitará esa influencia durante la temporada, en la que aspira a recuperar terreno en el Oeste y combinar la experiencia de sus referentes con el desarrollo de sus jóvenes.