Claudia Sheinbaum anunció que la Universidad Nacional Rosario Castellanos y el Bachillerato Nacional tendrán una nueva sede en Casa Tlalpan, la propiedad que perteneció a Arturo “El Negro” Durazo, exjefe de la Policía del Distrito Federal. La presidenta describió el inmueble como “un monumento a la corrupción”.

El Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado entregará el conjunto de inmuebles al proyecto educativo. La propiedad incluye casa principal, discoteca, helipuertos, caballerizas, plazas de toros, galgódromo, casino, alberca, campo de tiro, lagos artificiales y espacios deportivos.
El inmueble pasó al patrimonio federal como pago a favor de la nación, después de que Durazo fuera señalado por defraudación fiscal. La conversión de un espacio asociado con opulencia y abuso de recursos públicos en infraestructura educativa da un nuevo uso a bienes restituidos al Estado, aunque el anuncio no precisó fechas de apertura ni capacidad de atención.
Una parte del terreno estaba destinada a la Academia Mexicana de las Ciencias. Fernández Balboa indicó que la institución seguirá funcionando en otra sede, más adecuada a sus actividades.