La CDMX concentra capturas clave y disputa criminal entre al menos seis cárteles

La CDMX concentra capturas clave y disputa criminal entre al menos seis cárteles

La Ciudad de México se mantiene como un punto estratégico para las organizaciones del narcotráfico. Investigaciones de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) identifican la presencia de al menos seis cárteles: el del Noreste, el del Golfo, la Familia Michoacana, la Nueva Familia Michoacana, el Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Sinaloa. A ellos se suman estructuras locales como La Unión Tepito y el Cártel de Tláhuac.

Una capital clave para las redes criminales

La relevancia de la capital no se limita al narcomenudeo. La disputa también abarca la extorsión y el cobro de piso, actividades que permiten a los grupos convertir su presencia territorial en ingresos constantes. La concentración urbana, las conexiones logísticas y el tamaño del mercado explican por qué la ciudad funciona como centro de operación, refugio y enlace para distintas organizaciones.

La CDMX concentra capturas clave y disputa criminal entre al menos seis cárteles

La capital también ha sido escenario de golpes contra figuras de alto nivel. Sandra Ávila Beltrán, conocida como “La Reina del Pacífico”, fue detenida en 2007 y posteriormente salió de prisión. En 2008 cayó Jesús Reynaldo Zambada García, “El Rey Zambada”, y en 2009 fueron capturados Vicente Zambada Niebla, “El Vicentillo”, y Vicente Carrillo Leyva, “El Ingeniero”, hijo de Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos”.

En 2017, las autoridades detuvieron a Dámaso López Núñez, “El Licenciado”, mientras Felipe de Jesús Pérez Luna, “El Ojos”, identificado como líder del Cártel de Tláhuac, fue abatido ese mismo año. Estos casos muestran que la ciudad no solo recibe operadores criminales: también concentra decisiones, vínculos familiares y disputas de mando.

El dato más reciente señalado por la DEA es la presencia previa en la capital de Ismael Zambada Sicairos, “Mayito Flaco”, hijo de Ismael “El Mayo” Zambada, quien permanece prófugo. La continuidad de estos movimientos confirma que las capturas y abatimientos no han eliminado la actividad criminal; han reconfigurado una competencia que sigue activa y fragmentada dentro de la metrópoli.