La crítica de arte de Lezama Lima vuelve al centro de su legado en Miami

La crítica de arte de Lezama Lima vuelve al centro de su legado en Miami

La Feria del Libro de Miami convertirá la obra de José Lezama Lima en el eje de una sesión dedicada a examinar su vigencia medio siglo después de su muerte. Bajo el título “José Lezama Lima: medio siglo de presencia”, el encuentro reunirá tres publicaciones recientes que abordan al escritor cubano desde ángulos distintos: la biografía, la interpretación crítica y sus propios textos sobre arte. La presentación no se limita a conmemorar una fecha redonda. También plantea una pregunta de fondo: qué zonas de la obra lezamiana permanecen abiertas a nuevas lecturas cuando su poesía y su narrativa ya ocupan un lugar central en la historia literaria hispanoamericana.

Un aniversario que funciona como punto de partida

El medio siglo transcurrido desde el fallecimiento de Lezama Lima, ocurrido en 1976, ofrece el marco institucional de la actividad, pero su relevancia depende menos de la efeméride que de la capacidad de las nuevas ediciones para reordenar la mirada sobre el autor. Lezama no fue únicamente el poeta de “Muerte de Narciso” ni el novelista de “Paradiso”. Su proyecto intelectual se extendió hacia la historia cultural, la filosofía, la creación literaria y las artes visuales, campos que en su pensamiento no aparecen como compartimentos separados.

La sesión de Miami recupera precisamente esa amplitud. Al colocar en una misma mesa tres libros de naturaleza diferente, la feria propone una lectura en capas: la reconstrucción de una vida, la interpretación de una trayectoria y el acceso directo a una parte menos difundida de la escritura del autor. El resultado puede ser especialmente significativo para lectores que conocen a Lezama por sus textos más célebres, pero no necesariamente por el sistema de relaciones culturales que sostenía su obra.

“La materia artizada” y la zona menos visible de su escritura

Entre los volúmenes presentados figura “La materia artizada (Críticas de arte)”, publicado por Editorial Casa Vacía. El libro reúne reflexiones de Lezama sobre pintura, escultura y creación estética, con compilación y prólogo del escritor y crítico José Prats Sariol y epílogo de Pablo de Cuba Soria. Su principal aportación consiste en desplazar el foco desde los géneros literarios más conocidos hacia una práctica crítica que permite comprender mejor cómo se formó su concepción de la imagen.

El propio título concentra una de las claves del volumen. “Artizada”, palabra próxima a la invención verbal lezamiana, alude a la transformación de la materia por medio del artificio artístico. No se trata solamente de describir obras visuales ni de emitir juicios sobre estilos. En estos textos, la contemplación del arte se convierte en una operación intelectual: la materia observada es llevada hacia otra dimensión por la imaginación, la asociación y el lenguaje.

La crítica de arte de Lezama Lima vuelve al centro de su legado en Miami

Ese procedimiento ayuda a explicar por qué la crítica de arte no ocupa un lugar marginal dentro del universo lezamiano. La pintura y la escultura le ofrecen un terreno para explorar la manera en que una imagen rebasa su soporte, conecta épocas diferentes y establece vínculos inesperados entre tradiciones. La obra visual aparece así como una prolongación de su poética: no como ilustración de una idea previa, sino como un estímulo capaz de producir nuevas relaciones.

Tres libros para reconstruir un mismo escritor

La presentación compartirá espacio con “José Lezama Lima. Una biografía”, de Ernesto Hernández Busto, y “Lezama Lima o el azar concurrente”, de José Prats Sariol. La convivencia de los tres títulos es uno de los aspectos más significativos del programa, porque impide reducir la figura del escritor a una sola interpretación. La biografía aporta contexto y secuencia; el ensayo crítico examina las líneas de fuerza de su pensamiento; la recopilación de textos sobre arte permite escuchar directamente una voz que durante años permaneció menos accesible en ese ámbito.

Leídas en conjunto, estas publicaciones pueden modificar la percepción de un autor a menudo considerado difícil o excesivamente hermético. La dificultad de Lezama no procede únicamente de su vocabulario, de sus imágenes densas o de su manera de enlazar referencias distantes. También nace de la amplitud de su proyecto, que exige leer literatura junto a historia, religión, estética y memoria cultural. La diversidad editorial presentada en Miami ofrece herramientas para recorrer esa complejidad sin convertirla en un rasgo decorativo o en una barrera infranqueable.

La herencia de “Orígenes” y la vigencia de una mirada integradora

Lezama fue fundador de la revista “Orígenes”, una de las empresas culturales más influyentes de la Cuba del siglo XX, y autor de obras esenciales como “La expresión americana” y “Paradiso”. En su trayectoria, la literatura aparece vinculada a una búsqueda más extensa sobre la identidad, la memoria y las formas de creación. Su interés por las artes visuales responde a esa misma lógica: mirar una pintura o una escultura significa también interrogar la historia de las imágenes y las conexiones que una cultura establece entre sus distintas expresiones.

La recuperación de sus críticas de arte amplía, por tanto, el campo de lectura de una obra que continúa generando interpretaciones cincuenta años después de su muerte. El valor de “La materia artizada” no reside solo en rescatar textos poco conocidos, sino en mostrar que la poética de Lezama se construyó también frente a cuadros, volúmenes y problemas concretos de la creación estética. Esa perspectiva permite observar con mayor precisión el tránsito entre lo visible y lo verbal que atraviesa buena parte de su escritura.

La actividad se desarrollará en español y forma parte de la programación iberoamericana de la Feria del Libro de Miami. La participación en la sesión será gratuita, aunque el acceso al recinto durante el fin de semana de la feria estará sujeto a las condiciones generales de entrada. En ese marco, la presentación de los tres libros funcionará como una oportunidad para revisar el legado de Lezama desde una perspectiva menos complaciente y más amplia: no como una figura congelada por el aniversario, sino como un autor cuya obra todavía obliga a pensar cómo se relacionan la palabra, la imagen y la memoria cultural.