Las autoridades de Filipinas investigan al padre de Meghan Markle, Thomas Markle, después de que uno de sus hijos denunciara el hallazgo de material que aparentemente contiene pornografía y abuso infantil en una vivienda de Cebú. La Policía Nacional de Filipinas inspeccionó la antigua residencia y confiscó, entre otros objetos, un ordenador portátil cuyos contenidos serán sometidos a un análisis forense. Hasta ahora no se ha anunciado ninguna acusación formal ni una conclusión judicial contra Markle, por lo que las denuncias permanecen bajo investigación.
El caso fue divulgado el viernes por el tabloide británico The Sun, que informó de la denuncia presentada por Thomas Markle Jr., medio hermano de la duquesa de Sussex. Según su relato, encontró cuatro cajas con “cientos, si no miles” de imágenes mientras vaciaba la propiedad que su padre había dejado en Cebú. Markle Jr. aseguró que algunas de las imágenes mostrarían a niñas de corta edad en situaciones sexualmente explícitas y que ciertos espacios podrían corresponder a una vivienda que Thomas Markle ocupó en Rosarito, en el estado mexicano de Baja California.
Un hallazgo comunicado a la policía
Markle Jr. explicó que decidió acudir a las autoridades filipinas después de años de apoyar y cuidar a su padre. También afirmó que contactó con el FBI de Estados Unidos, dado que el material podría estar relacionado con distintos países y que Thomas Markle habría regresado posteriormente a territorio estadounidense. La denuncia, por tanto, plantea una investigación con posibles dimensiones transnacionales, aunque todavía no se ha informado públicamente de la identidad de ninguna presunta víctima ni de la procedencia exacta de los archivos.

El ministro del Interior filipino, Jonvic Remulla, confirmó que la policía registró la vivienda y recibió material entregado por el denunciante. En un comunicado remitido a AFP, señaló que en el inmueble se encontró un “alijo” de material de pornografía infantil, además de un ordenador portátil. El dispositivo está siendo examinado por especialistas y, según Remulla, los resultados iniciales podrían estar disponibles en el plazo de una semana.
Remulla declaró que, si el análisis reúne pruebas suficientes, las autoridades adoptarán las medidas legales correspondientes. También indicó que la Policía Nacional de Filipinas coordinará con sus homólogos para localizar a Thomas Markle, quien, según las informaciones difundidas, se encontraría en una clínica de rehabilitación en Florida. El ministro pidió cautela antes de hacer públicos los resultados definitivos, debido a que el caso combina acusaciones de extrema gravedad con una disputa familiar.
La cooperación con Estados Unidos
Melvin Matibag, director de la Oficina Nacional de Investigación de Filipinas, confirmó a AP que el FBI solicitó asistencia para examinar las acusaciones. Las autoridades estadounidenses pidieron ser informadas si se identifica a alguna persona afectada. La cooperación puede ser relevante para determinar dónde fueron producidos, almacenados o distribuidos los archivos, pero también exige preservar la cadena de custodia y verificar que el material no haya sido alterado o atribuido erróneamente a una persona.
La fase forense será determinante para establecer qué contienen realmente los dispositivos y las imágenes, cuándo fueron creados o descargados y si existe una conexión directa con Thomas Markle. La mera presencia de archivos en una vivienda no permite por sí sola establecer quién los obtuvo, quién los almacenó o si tenía control consciente sobre ellos. Esas cuestiones deberán ser aclaradas antes de cualquier imputación, especialmente en un proceso que ya ha recibido una amplia atención pública.
La declaración de Meghan Markle
Meghan Markle afirmó que conoce las acusaciones contra su padre desde 2018 y que estas fueron la razón por la que interrumpió la relación con él y decidió impedir el contacto con sus hijos. En un comunicado, dijo sentirse “profundamente angustiada” y expresó su preocupación por los menores que pudieran haber sufrido daños. La duquesa sostuvo que su distanciamiento no respondió a las especulaciones difundidas durante años sobre la relación familiar, sino a la necesidad de proteger a sus hijos.
La Policía Metropolitana de Londres confirmó que en enero de 2019 remitió a la oficina de los duques de Sussex una carta con afirmaciones sobre presuntos delitos cometidos fuera del Reino Unido. La policía precisó que el contenido no fue compartido con otros organismos encargados de hacer cumplir la ley. Un portavoz de Meghan indicó que ella pudo equivocarse sobre la fecha exacta en que recibió la carta y que el registro policial debe considerarse la referencia oficial.
La cronología ayuda a explicar por qué el caso ha reabierto el debate sobre la ruptura entre Meghan y su padre. Thomas Markle no asistió a la boda de su hija con el príncipe Harry en 2018, y desde entonces ambos no han mantenido una relación pública. Sin embargo, la existencia de advertencias previas no demuestra por sí misma la veracidad de las acusaciones actuales: esa determinación corresponde a las investigaciones policiales y, eventualmente, a los tribunales competentes.
La defensa de Thomas Markle
Thomas Markle, de 82 años y antiguo director de iluminación y fotografía televisiva, negó las acusaciones en declaraciones al Daily Mail. Las calificó de “mentiras enfermizas” y afirmó que jamás habría cometido los hechos que se le atribuyen. También sostuvo que los ordenadores no estaban en su poder desde que abandonó México en 2025 para trasladarse a Filipinas y comenzar una nueva etapa.
En una entrevista posterior, Markle aseguró que nunca había mantenido relaciones sexuales con menores de 18 años. Admitió que durante su soltería viajó al menos dos veces a Filipinas y que pagó por mantener relaciones sexuales, pero negó ser un abusador de menores. Dijo que hará todo lo necesario para limpiar su nombre. Samantha Markle, hija de Thomas Markle y medio hermana de Meghan, también defendió a su padre y acusó a Thomas Markle Jr. de fabricar acusaciones para obtener dinero mediante los medios de comunicación.
La investigación deberá ahora separar las declaraciones enfrentadas de las pruebas verificables. El análisis del ordenador, la autenticidad y origen del material incautado, los testimonios y la posible identificación de víctimas serán los elementos centrales para determinar si existe base para presentar cargos. Mientras no concluya ese proceso, las acusaciones contra Thomas Markle deben tratarse como denuncias pendientes de comprobación, sin perder de vista la prioridad señalada por las autoridades y por Meghan Markle: la protección de cualquier menor que pudiera haber sido víctima.