Las fiestas patronales modificarán durante octubre y noviembre la venta de bebidas alcohólicas en distintas zonas de Xochimilco. La medida no se aplicará de manera uniforme en toda la demarcación: cada pueblo o colonia tendrá fechas específicas, por lo que residentes, visitantes y comerciantes deberán revisar el calendario antes de organizar reuniones o abrir sus negocios.
Un calendario que comenzó el 2 de octubre
El primer punto relevante es el periodo de aplicación. La suspensión inició a las 00:00 horas del 2 de octubre de 2026 y, para algunas zonas, se extenderá hasta las 23:59 horas del domingo 25 de octubre. La disposición está vinculada con las celebraciones patronales y busca limitar la venta de alcohol en los lugares donde se concentran actividades comunitarias y religiosas.
La duración no será idéntica para todos los sectores. Mientras algunas localidades concluirán la restricción antes de la segunda mitad del mes, otras mantendrán la prohibición hasta finales de octubre o los primeros días de noviembre. Esta distribución obliga a interpretar la medida por territorio y fecha, en lugar de asumir que existe una Ley Seca permanente para toda la alcaldía.

Las zonas no tendrán la misma restricción
El calendario oficial identifica cinco áreas con periodos diferenciados. En el pueblo de San Francisco Tlalnepantla, la suspensión se estableció del 2 al 12 de octubre. La Huichapan tendrá la misma medida del 9 al 12 de octubre, mientras que el pueblo de San Lucas Xochimanca quedará incluido del 13 al 25 de octubre.
En Santa María Tepepan, la prohibición se concentrará el 25 de octubre. El periodo más amplio corresponde al pueblo de San Gregorio Atlapulco, donde la restricción comenzará el 28 de octubre y continuará hasta el 2 de noviembre. Estas fechas muestran que el impacto se desplazará de una comunidad a otra conforme avancen las festividades, con una etapa especialmente sensible entre el cierre de octubre y el inicio de noviembre.
Para quienes visiten Xochimilco, la consecuencia práctica es clara: un establecimiento que venda alcohol de manera regular en una zona no necesariamente podrá hacerlo durante las fechas señaladas. La obligación alcanza a los comercios ubicados dentro del perímetro aplicable, de modo que la ubicación exacta del negocio será determinante para saber si debe suspender la venta.
La prohibición alcanza a negocios y espacios públicos
La suspensión se dirige a los establecimientos de las zonas afectadas. Esto incluye bares y restaurantes, aunque el consumo dentro de un local puede estar sujeto además a las reglas propias del establecimiento y a los horarios permitidos por la normativa vigente. La existencia de una licencia ordinaria para vender bebidas alcohólicas no elimina la obligación temporal de acatar la Ley Seca.
También existe una diferencia importante entre vender alcohol y consumirlo en la vía pública. La restricción no sólo representa un riesgo comercial para los negocios; las personas que consuman bebidas alcohólicas en espacios públicos pueden enfrentar sanciones administrativas. Por ello, trasladar el consumo fuera de los establecimientos no constituye una alternativa legal durante los periodos de prohibición.
Multas que pueden comprometer la operación de un negocio
El cuarto anclaje de la medida está en las sanciones. Para quienes consuman alcohol en la vía pública, las multas van de 21 a 30 Unidades de Medida y Actualización, equivalentes aproximadamente a entre 2 mil 375 y 3 mil 394 pesos. En caso de incumplimiento del pago, también se contempla un arresto administrativo de hasta 36 horas o la realización de trabajo comunitario.
El riesgo es considerablemente mayor para los establecimientos que vendan alcohol durante la prohibición. Las sanciones pueden oscilar entre 351 y 2 mil 500 veces la UMA, con montos que superan los 280 mil pesos. Además de la multa, las autoridades pueden ordenar la clausura temporal del negocio, una consecuencia que afecta directamente sus ingresos y continuidad operativa.
La aplicación escalonada de la Ley Seca pretende acompañar el calendario de las fiestas patronales, pero también exige mayor precisión a comerciantes y consumidores. Revisar el pueblo o colonia, confirmar la fecha correspondiente y distinguir entre venta comercial y consumo en espacios públicos son medidas básicas para evitar infracciones durante octubre y los primeros días de noviembre de 2026.