La tregua energética sigue en el aire mientras Rusia mantiene los ataques

La tregua energética sigue en el aire mientras Rusia mantiene los ataques

Moscú aún no ha aceptado la propuesta de alto el fuego energético impulsada por Donald Trump y, mientras estudia su respuesta, continúa atacando infraestructuras ucranianas. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, confirmó que los contactos siguen abiertos, sin precisar cuándo habrá una decisión. Volodímir Zelenski, en cambio, afirmó que Ucrania aceptará la tregua si Rusia detiene también sus ataques contra el sistema energético y las infraestructuras críticas del país.

La tregua energética sigue en el aire mientras Rusia mantiene los ataques

El presidente ucraniano denunció bombardeos contra una instalación gasística y una gasolinera, en una ofensiva que, según Kiev, se prolongó durante el lunes. Rusia también ha golpeado centros logísticos y de datos; ataques ucranianos contra almacenes que albergan servidores de Yandex provocaron interrupciones en servicios bancarios, de transporte y comercio. Ambos bandos presentan sus acciones como respuesta a las del adversario, mientras los objetivos civiles y económicos amplían el impacto de la guerra.

Presión política y riesgo invernal

La iniciativa de Trump llega en medio del malestar en Estados Unidos por el encarecimiento de los combustibles y de una campaña electoral difícil para los republicanos. El mandatario anunció un acuerdo para que Rusia suministre diésel a Estados Unidos y otros mercados, con un alivio parcial de las sanciones, y después dio por hecho una tregua energética sin consultar previamente a Kiev ni a Moscú. Zelenski pidió que se aclare cuándo comenzaría.

El intercambio también se trasladó a la cuestión electoral. Zelenski propuso una tregua de 60 días para organizar comicios; Peskov rechazó un alto el fuego general y ofreció suspender los bombardeos únicamente durante la jornada electoral. La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, advirtió que celebrar elecciones en guerra plantea obstáculos constitucionales y puede dividir a la sociedad. Polonia y Alemania reclamaron más presión sobre Putin. Sin acuerdo y con Rusia intensificando los ataques contra infraestructuras, la proximidad del invierno aumenta el coste potencial de la demora.