La violencia contra periodistas se extiende fuera de la capital

La violencia contra periodistas se extiende fuera de la capital

El periodista y escritor Fritz Glockner advirtió que ejercer el periodismo es hoy más peligroso en los estados que en Ciudad de México, durante la presentación de su libro Operación noticia en la Feria Internacional del Libro de Monterrey. La obra reconstruye, tras nueve años de investigación, el asesinato de Manuel Buendía y las redes políticas y policiales que permitieron ejecutarlo sin una condena plenamente satisfactoria.

Un crimen que sigue sin esclarecerse por completo

Glockner atribuye la autoría intelectual del homicidio a José Antonio Zorrilla Pérez, entonces director de la Dirección Federal de Seguridad, y documenta los testimonios de agentes detenidos que señalaron la participación de Juan Rafael Moro Ávila Camacho y José Luis Ochoa Alonso, identificado como el tirador. El caso también expone los vínculos investigados entre antiguos mandos de la corporación, el Cártel de Guadalajara y el aparato político de la época. El autor sostiene, además, una posible conexión con la CIA, hipótesis que permanece dentro del debate histórico del libro.

La violencia contra periodistas se extiende fuera de la capital

La comparación con el presente resulta más grave. Según las cifras citadas por Grupo DETONA, durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador fueron asesinados entre 44 y 78 periodistas y comunicadores, dependiendo de la metodología empleada. Artículo 19 documentó 47 casos con vínculo probable o confirmado con la labor periodística, mientras que otras mediciones ampliaron el universo a comunicadores comunitarios e independientes. 2022 fue el año más letal del sexenio.

Durante la administración de Claudia Sheinbaum, organizaciones de libertad de expresión han registrado entre 13 y 15 asesinatos. Entre los primeros casos aparece Mauricio Cruz Solís, ultimado en octubre de 2024 en Uruapan, Michoacán, después de realizar una transmisión en vivo. El dato central no es únicamente el número de víctimas: la violencia se concentra en regiones donde las autoridades locales, los grupos criminales y la ausencia de justicia reducen el costo de silenciar investigaciones. Por ello, Glockner y Benito Taibo coinciden en que la amenaza contra la prensa mexicana tiende a empeorar.