La vivienda en propiedad dejó de ser la forma dominante con la misma fuerza en la Ciudad de México. Según la Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la proporción de viviendas habitadas por sus propietarios pasó de 55.6% en 2020 a 50.8% cinco años después, una reducción de 4.8 puntos porcentuales.

El alquiler se concentra en las zonas centrales
La capital registra 3 millones 22 mil 557 viviendas particulares habitadas. De ellas, 1 millón 535 mil 459 son propias y 813 mil 68 son rentadas. El alquiler subió de 24.5% a 26.9% entre 2020 y 2025, de modo que casi tres de cada diez viviendas ya funcionan bajo este esquema.
La presión es mayor en las alcaldías con mayor concentración laboral y actividad urbana: Benito Juárez encabeza la proporción de viviendas rentadas, con 43.7%, seguida de Miguel Hidalgo, con 42.3%, y Cuauhtémoc, con 42.1%. En estas demarcaciones, más de cuatro de cada diez viviendas dependen del mercado de alquiler, una señal de mayor movilidad residencial y de las dificultades para acceder a la propiedad en las zonas mejor conectadas.
El contraste territorial también es marcado. Milpa Alta, Tláhuac y La Magdalena Contreras presentan los porcentajes más bajos de renta. El resto corresponde principalmente a viviendas prestadas o pertenecientes a familiares, con 18.3%, mientras que otras modalidades representan 4%. Los datos muestran que el cambio no es solo estadístico: la propiedad pierde participación y el alquiler gana espacio, sobre todo donde se concentran empleos y servicios.