León XIV deja el hospital tras la extirpación de un adenocarcinoma pulmonar y retoma su agenda pública

León XIV deja el hospital tras la extirpación de un adenocarcinoma pulmonar y retoma su agenda pública

El papa León XIV será dado de alta este sábado del Policlínico Gemelli de Roma, cuatro días después de haber sido operado de un cáncer de pulmón. La oficina de prensa del Vaticano informó que el Pontífice regresará a primera hora de la tarde romana a los aposentos papales, después de que los médicos evaluaran favorablemente sus análisis de sangre, una radiografía de tórax y su estado clínico general.

El alta pone fin a cinco días de hospitalización y abre una nueva etapa de recuperación bajo observación en el Vaticano. Según la comunicación difundida por la Santa Sede, León XIV rezará el Ángelus este domingo desde la ventana de sus habitaciones, una aparición que permitirá comprobar públicamente su evolución y mantener una de las citas más reconocibles de la actividad papal.

León XIV deja el hospital tras la extirpación de un adenocarcinoma pulmonar y retoma su agenda pública

Una intervención radical con buena evolución inicial

La operación se realizó el martes 13 de octubre por la tarde y duró aproximadamente 90 minutos. Los cirujanos extirparon un adenocarcinoma, un tipo de tumor maligno, junto con el lóbulo inferior del pulmón derecho. Para hacerlo utilizaron una técnica de cirugía videoasistida, que permite realizar la intervención mediante accesos reducidos, aunque en este caso la comunicación médica la definió como una cirugía “radical” por la necesidad de retirar el tejido afectado.

La decisión quirúrgica se conoció públicamente dos días antes, cuando el Papa anunció desde una ventana del Palacio Apostólico que debía someterse a una intervención para extirpar un nódulo pulmonar. El anuncio permitió preparar a los fieles y a la opinión pública para una ausencia temporal, pero también mostró que el Vaticano optó por comunicar la enfermedad de forma directa, sin limitarse a un parte médico posterior.

Durante su permanencia en el Gemelli, el Pontífice mostró una evolución considerada satisfactoria por su equipo. Retomó parte de su actividad laboral y llegó a celebrar misas en el área reservada para el Papa, ubicada en la décima planta del policlínico. Sin embargo, esas señales de actividad no sustituyen el seguimiento clínico que requiere una cirugía pulmonar: el alta hospitalaria indica estabilidad suficiente para continuar la recuperación fuera del hospital, pero no equivale a una recuperación completa ni permite anticipar por sí sola el resultado oncológico definitivo.

El regreso al Vaticano tendrá un valor médico y político

La salida del hospital tiene una importancia que trasciende el estado físico inmediato del Pontífice. La agenda de un Papa combina actos litúrgicos, reuniones diplomáticas, decisiones de gobierno y desplazamientos internacionales. Una intervención que afecta a un pulmón puede obligar a revisar el ritmo de esas actividades, especialmente durante las primeras semanas, cuando el descanso, los controles y la prevención de complicaciones adquieren prioridad.

La aparición durante el Ángelus funcionará, por tanto, como una señal pública de continuidad institucional, aunque deberá interpretarse con cautela. La posibilidad de hablar desde una ventana del Vaticano no implica necesariamente que León XIV pueda recuperar de inmediato todos sus compromisos. Es previsible que la Santa Sede module su agenda según las indicaciones médicas y que las actividades más exigentes se reprogramen o se desarrollen con una participación limitada.

También será relevante la información que pueda ofrecer el Vaticano sobre los próximos controles. La extracción del tumor y del lóbulo afectado constituye el paso principal del tratamiento descrito hasta ahora, pero la evolución posterior dependerá de los análisis del tejido extirpado, de la evaluación de los márgenes quirúrgicos y de otros estudios que determinen si es necesario aplicar tratamientos adicionales. La Santa Sede no ha informado públicamente sobre esos resultados.

Una actividad diplomática que no se detuvo por completo

Mientras permanecía ingresado, León XIV mantuvo parte de sus responsabilidades. El viernes, el Vaticano divulgó las primeras fotografías del Papa después de la operación. En ellas aparece con buen aspecto aparente mientras celebra misa en el Gemelli junto a su secretario personal, el peruano Edgar Rimaycuna.

Ese mismo día se conoció además una conversación telefónica con el presidente ruso, Vladímir Putin. Durante el diálogo, León XIV pidió una tregua en Ucrania y ofreció la disposición de la Iglesia al diálogo. También expresó su preocupación por la crisis humanitaria en Oleshki, en la región de Jersón, y reclamó que llegaran alimentos y asistencia sanitaria a la población afectada.

La llamada muestra que la hospitalización no aisló por completo al Pontífice de los asuntos internacionales. Al mismo tiempo, evidencia la tensión entre la voluntad de conservar una agenda activa y la necesidad de proteger una recuperación todavía reciente. En el caso de la guerra en Ucrania, cualquier iniciativa papal depende de la respuesta de los gobiernos y de las condiciones sobre el terreno; la enfermedad de León XIV no modifica por sí misma esas variables, pero sí puede influir en la forma y el ritmo de la diplomacia vaticana.

La próxima etapa estará marcada por la prudencia

El alta ofrece una primera noticia favorable después de una intervención de importancia, pero el escenario inmediato seguirá condicionado por la evolución clínica. La presencia del Papa en el Ángelus permitirá observar su estado y transmitir una imagen de normalidad institucional, mientras los equipos médicos y la administración vaticana deberán equilibrar transparencia, privacidad y continuidad de las funciones pontificias.

Para los fieles, el regreso al Vaticano representa la recuperación de un contacto público que se interrumpió brevemente. Para la Santa Sede, supone administrar una transición delicada: sostener la actividad pastoral y diplomática sin convertir la exposición del Pontífice en una exigencia que pueda comprometer su restablecimiento. La operación ha terminado, pero el seguimiento médico y las decisiones sobre su agenda definirán el alcance real de su recuperación en las próximas semanas.