León XIV evoluciona según lo previsto tras la cirugía y comienza fisioterapia respiratoria

León XIV evoluciona según lo previsto tras la cirugía y comienza fisioterapia respiratoria

El papa León XIV presenta una evolución postoperatoria normal, comenzó fisioterapia respiratoria y ya camina después de la intervención en la que le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho, informó este miércoles el Vaticano. Los análisis de sangre y la radiografía de tórax realizados tras la operación mostraron valores dentro de los límites esperados para este tipo de cirugía. El pontífice también reanudó su alimentación habitual y, según fuentes vaticanas, se encuentra bien y de buen humor.

El parte médico, difundido por la oficina de Prensa de la Santa Sede, indica que las pruebas previstas para la mañana del miércoles confirmaron que la recuperación sigue el curso esperado. La comunicación cita al médico personal del papa, Luigi Carbone, y a Stefano Margaritora, jefe de cirugía torácica del hospital Gemelli, donde se realizó la operación.

León XIV evoluciona según lo previsto tras la cirugía y comienza fisioterapia respiratoria

Una recuperación inicial con actividad progresiva

Además de someterse a los controles clínicos, León XIV inició ejercicios de fisioterapia respiratoria, comenzó a caminar y tomó el desayuno y el almuerzo. Estos avances describen una recuperación que ya incluye movimiento y alimentación, además del seguimiento mediante pruebas de laboratorio e imagen. El comunicado no detalla la duración ni la intensidad de la fisioterapia, por lo que no permite precisar cómo evolucionará el programa en los próximos días.

La operación se llevó a cabo el martes 13 de octubre. Al pontífice le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una intervención videoasistida para tratar un adenocarcinoma, un tipo de cáncer pulmonar. El parte de este miércoles se limita a comunicar la evolución inmediata tras la cirugía; no aporta información sobre la extensión de la enfermedad ni sobre un pronóstico a largo plazo.

La normalidad de los resultados comunicados es una señal favorable en esta fase, aunque debe entenderse en el marco del seguimiento posoperatorio. Los valores de sangre y la radiografía responden a controles realizados después de la intervención y, según los médicos, se encuentran dentro de los límites esperados para el procedimiento. Por sí solos, esos datos no determinan si serán necesarios tratamientos adicionales.

Los análisis pendientes orientarán los próximos pasos

La Santa Sede no anunció nuevos tratamientos ni un calendario para decidirlos. La información pendiente más relevante es el resultado de los análisis moleculares de los tejidos y de los ganglios linfáticos extraídos durante la operación. Esos estudios pueden aportar datos necesarios para valorar la situación clínica y considerar posibles tratamientos, pero las fuentes vaticanas advirtieron que requieren tiempo y estimaron que los resultados podrían conocerse en alrededor de una semana.

Hasta disponer de esos análisis, no hay base en el comunicado para anticipar qué tratamiento, si alguno, recomendará el equipo médico. La ausencia de una referencia a terapias futuras tampoco equivale a una decisión de descartarlas: el parte deja esa cuestión abierta y la vincula a la información que todavía se está procesando.

Fuentes vaticanas señalaron asimismo que, antes de la intervención, al papa le practicaron una broncoscopia robótica con biopsia y una tomografía computarizada de tórax. El comunicado no ofreció más detalles sobre los resultados de esas pruebas previas ni sobre las circunstancias que llevaron a programar la cirugía.

Por ahora, el balance difundido combina signos iniciales de recuperación —controles posoperatorios dentro de los límites esperados, marcha, alimentación y fisioterapia— con una etapa diagnóstica aún abierta. El equipo médico indicó que la evolución continúa según lo previsto; los resultados moleculares serán los que permitan conocer mejor los siguientes pasos.