El papa León XIV comenzó este miércoles su recuperación en el hospital Gemelli de Roma después de que los médicos le extirparan con éxito parte de un pulmón afectado por un adenocarcinoma pulmonar. En su primer día de convalecencia, inició fisioterapia respiratoria, volvió a caminar y retomó su alimentación habitual. Ese mismo día, un mensaje escrito antes de la intervención y leído en la clausura de un encuentro internacional transmitió su agradecimiento por las oraciones y pidió a los participantes que siguieran rezando por él.
El pontífice, de 71 años, pasó su primera noche en el hospital de forma tranquila, según la información difundida sobre su estado. También se indicó que se encontraba bien y de buen humor. La recuperación inicial y la reanudación de actividades básicas son los datos más recientes sobre su evolución; no se comunicaron otros detalles médicos sobre el tumor ni un plazo para su regreso a la agenda pública.

Un mensaje preparado antes de la intervención
La nota, fechada el 13 de octubre en el Vaticano y firmada el martes, fue leída durante la clausura del encuentro internacional por el décimo aniversario de “Amoris Laetitia”. León XIV no pudo asistir a la ceremonia debido a la operación. “Como saben, no he podido estar con ustedes estos días. Les agradezco cordialmente sus oraciones y el trabajo que han realizado juntos”, escribió a los prelados y laicos reunidos.
El momento de difusión dio al texto una dimensión inmediata: mientras el papa permanecía hospitalizado, sus palabras confirmaban que estaba al tanto de la reunión y reconocían el respaldo de los fieles. Sin embargo, la nota no ofreció información clínica adicional. Su contenido se centró en agradecer el trabajo realizado y en orientar a los participantes sobre cómo continuar la labor pastoral una vez concluido el encuentro.
León XIV señaló que leerá los resultados de las discusiones y presentará sus reflexiones “a su debido tiempo”. También pidió que las conclusiones sean compartidas con las respectivas conferencias episcopales y diócesis. El mensaje, por tanto, no se limitó a justificar su ausencia: mantuvo el vínculo del pontífice con una reunión que había inaugurado una semana antes y cuya clausura no pudo presidir.
La familia, en el centro del encuentro
El papa agradeció especialmente a las familias que compartieron sus alegrías, dificultades y esperanzas, y reconoció la labor de los responsables de las Iglesias católicas orientales y de los presidentes de las conferencias episcopales en la preparación del encuentro. Los animó a seguir anunciando el Evangelio junto a las familias, inspirados en la riqueza de “Amoris Laetitia”, la exhortación apostólica de Francisco sobre el amor en la familia.
En el escrito, también expresó su deseo de que las familias participen activamente en la vida y la misión de las Iglesias locales y contribuyan a discernir el camino que estas deben seguir. Esa insistencia sitúa a las familias no solo como destinatarias de la acción pastoral, sino como participantes en la reflexión de las comunidades católicas. El papa pidió que las conclusiones del encuentro tengan continuidad en las diócesis, donde se concretan buena parte de esas tareas.
El texto cerró con una petición personal: “Al encomendarlos a cada uno de ustedes a la protección de la Sagrada Familia de Nazaret, les pido, por favor, que recen por mí, así como yo rezo por ustedes”. La frase enlaza el motivo pastoral de la reunión con la situación de salud del pontífice, sin apartar el mensaje de su propósito central: agradecer a quienes participaron y mantener abierta la colaboración con las Iglesias locales.
Tagle presidió la misa de clausura
La ausencia del papa también marcó la misa de clausura, celebrada este miércoles en la plaza de San Pedro. León XIV tenía previsto presidir la ceremonia, pero la celebración quedó a cargo del cardenal filipino Luis Antonio Tagle, recientemente nombrado decano del Colegio Cardenalicio. Tagle leyó la homilía que el pontífice había dejado preparada.
La misa y la lectura del mensaje permitieron que la clausura siguiera adelante sin la presencia de León XIV, aunque no sustituyeron su participación prevista. Por ahora, la información disponible combina señales iniciales favorables de recuperación con una agenda pastoral que deberá continuar mediante las instancias eclesiales convocadas por el papa. Su evolución médica determinará cuándo podrá retomar sus compromisos; mientras tanto, el pontífice agradeció el apoyo recibido y pidió que los fieles mantengan sus oraciones.