León XIV recibe el alta tras la cirugía pulmonar y prevé rezar el ángelus desde el Vaticano

León XIV recibe el alta tras la cirugía pulmonar y prevé rezar el ángelus desde el Vaticano

El papa León XIV recibió este sábado 17 de octubre el alta médica del Hospital Gemelli de Roma, cinco días después de someterse a una intervención para extirpar el lóbulo inferior de su pulmón derecho afectado por un adenocarcinoma pulmonar. El pontífice abandonó el centro caminando, sonriente y saludando a las personas congregadas en el exterior, y regresará a su residencia en el Vaticano. Su evolución favorable le permitirá, en principio, asomarse este domingo a la ventana de los aposentos papales para rezar el ángelus.

La salida del hospital se produjo después de que los análisis de sangre, una radiografía de tórax y la evaluación clínica confirmaran que el estado del papa era compatible con el alta. “Tras los análisis de sangre, la radiografía de tórax realizada esta mañana y la evaluación de su estado clínico, el Santo Padre ha sido dado de alta”, informó el equipo médico responsable de su atención.

León XIV recibe el alta tras la cirugía pulmonar y prevé rezar el ángelus desde el Vaticano

Una recuperación rápida, aunque todavía bajo observación

La intervención quirúrgica, realizada casi una semana antes, duró aproximadamente una hora y media. El procedimiento consistió en retirar el lóbulo inferior del pulmón derecho, una decisión que permitió tratar el tumor identificado como adenocarcinoma. El alta a los cinco días constituye una señal clínica favorable, pero no equivale al final del proceso médico: la recuperación posterior deberá continuar bajo seguimiento y con las restricciones que determinen sus médicos.

Durante su estancia en el décimo piso del Gemelli, el papa mantuvo parte de su actividad habitual. Celebró algunas misas en el espacio habilitado para él y, según las imágenes difundidas por el Vaticano el viernes, participó en una eucaristía acompañado por su secretario personal, Edgar Rimaycuna. Las fotografías mostraron al pontífice estadounidense, de nacionalidad peruana, aparentemente en buenas condiciones físicas después de la operación.

El comportamiento público de León XIV al abandonar el hospital también contribuyó a transmitir una impresión de estabilidad. Antes de subir al vehículo que lo trasladaría, se detuvo para conversar durante unos minutos con una niña y sus familiares. El gesto se sumó a los saludos dirigidos a quienes aguardaban fuera del centro médico y habían seguido de cerca la evolución de su salud.

El ángelus marcará su primera aparición tras la operación

La prevista participación en el ángelus de este domingo tendrá un valor práctico y simbólico. Será la primera aparición pública del papa después de la cirugía y permitirá comprobar de forma directa cómo afronta el regreso a sus funciones desde el Vaticano. La oración se celebrará exactamente una semana después de que anunciara que sería sometido al procedimiento, por lo que también servirá para confirmar si su agenda inmediata puede reanudarse sin cambios sustanciales.

La decisión de mantener el ángelus dependerá, no obstante, de su estado clínico y de las recomendaciones médicas. Aunque el alta indica que no necesita permanecer hospitalizado, una intervención pulmonar exige controlar el esfuerzo físico y vigilar posibles complicaciones respiratorias. La eventual aparición desde la ventana papal ofrecería una actividad breve y controlada, distinta de una agenda extensa de actos presenciales.

Actividad internacional durante la hospitalización

La convalecencia no impidió que el pontífice atendiera asuntos de alcance internacional. Mientras permanecía ingresado, sostuvo una conversación telefónica con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, a quien planteó la posibilidad de acordar un cese del fuego en Ucrania. En esa comunicación, León XIV expresó además preocupación por la crisis humanitaria en Oleshki, localidad situada en la región de Jersón.

La intervención del papa refleja que la hospitalización no suspendió por completo su papel diplomático, aunque sí redujo su actividad pública y presencial. Su llamado sobre Ucrania se produce en un contexto de guerra prolongada, a punto de cumplir cinco años, y coloca nuevamente al Vaticano en una posición de interlocución humanitaria. El alcance concreto de la conversación dependerá de que sus propuestas encuentren respuesta entre las partes involucradas.

La gira de noviembre queda pendiente

El próximo asunto relevante para la agenda pontificia será determinar si se mantiene la gira prevista para los días 6 y 7 de noviembre a Uruguay, Argentina y Perú. La recuperación de León XIV avanza de manera favorable, pero la decisión final deberá considerar el tiempo disponible desde la cirugía, la exigencia física de los desplazamientos y la posibilidad de sostener una agenda internacional con varias actividades en poco tiempo.

Por ahora, el alta médica permite al Vaticano recuperar una parte de su programación ordinaria y desplaza la atención desde la urgencia hospitalaria hacia la vigilancia de la convalecencia. La presencia del papa en el ángelus y las próximas indicaciones de su equipo médico serán las primeras señales para evaluar hasta qué punto puede retomar plenamente sus responsabilidades y confirmar sus compromisos de noviembre.