León XIV suspende su viaje a Asís por precaución médica tras una cirugía pulmonar

León XIV suspende su viaje a Asís por precaución médica tras una cirugía pulmonar

El papa León XIV canceló el viaje que tenía previsto realizar la próxima semana a Asís después de que sus médicos le recomendaran evitar el desplazamiento en helicóptero mientras continúa recuperándose de una cirugía por cáncer de pulmón. El Vaticano informó este viernes que el pontífice, de 71 años, enviará un mensaje a los participantes de la reunión dedicada al 40.º aniversario de la Jornada Mundial de Oración por la Paz convocada por san Juan Pablo II.

La decisión responde a una medida preventiva y no a un empeoramiento de su estado de salud. Los médicos señalaron que una radiografía de tórax de control confirmó una evolución favorable, pero advirtieron que ha transcurrido poco tiempo desde la intervención quirúrgica. En ese contexto, consideraron que el vuelo en helicóptero suponía un esfuerzo innecesario durante una etapa todavía temprana de recuperación.

León XIV suspende su viaje a Asís por precaución médica tras una cirugía pulmonar

Un cambio puntual en una agenda condicionada por la recuperación

La reunión de Asís está prevista para el martes y conmemora el encuentro interreligioso por la paz celebrado en 1986 por iniciativa de san Juan Pablo II. León XIV tenía previsto participar personalmente en el acto, pero ahora hará llegar un mensaje titulado “Paz desarmada y desarmante” a los organizadores, dirigentes e invitados.

El Vaticano explicó que el papa mantiene su cercanía con los participantes y desea reafirmar la vigencia del llamado “espíritu de Asís”: el diálogo entre religiones, la búsqueda de acuerdos y el valor de las palabras y los gestos de paz en un contexto internacional marcado por distintos conflictos. La ausencia física modifica la forma de su participación, pero no elimina su intervención institucional en una cita de especial significado para la diplomacia religiosa de la Santa Sede.

La cancelación constituye el cambio más reciente en la agenda papal desde la operación realizada la semana pasada. Durante esa intervención, los médicos extirparon un lóbulo pulmonar en el que se encontraba un nódulo que posteriormente fue diagnosticado como maligno. El análisis confirmó que se trataba de un adenocarcinoma, el tipo más frecuente de cáncer de pulmón.

El diagnóstico y los próximos desplazamientos

Según la información difundida por el Vaticano, las pruebas indicaron que la enfermedad estaba localizada. Por esa razón, el Santo Padre no necesitará tratamiento adicional contra el cáncer de pulmón, aunque sus actividades seguirán ajustándose a las recomendaciones médicas durante la recuperación. La ausencia de terapias posteriores reduce la presión clínica inmediata, pero no elimina las limitaciones propias de una cirugía torácica reciente.

León XIV regresó al Vaticano el sábado pasado. Antes de ese retorno, su cirujano había afirmado que no existían “razones clínicas” que impidieran un viaje papal previsto a Latinoamérica el próximo mes. La valoración médica mantiene abierto ese plan, aunque la cancelación de la visita a Asís muestra que la agenda será revisada de acuerdo con el tipo de traslado, la duración de los recorridos y el tiempo transcurrido desde la operación.

El viaje latinoamericano está programado del 6 al 17 de noviembre e incluye Uruguay, Argentina y Perú. El itinerario contempla alrededor de una docena de vuelos y dos trayectos en helicóptero a zonas de gran altitud. Los cirujanos torácicos suelen recomendar que los pacientes eviten volar durante las tres semanas posteriores a una operación, un plazo que dejaría al papa con un margen ajustado antes del inicio de esa gira.

La diferencia entre ambos desplazamientos es relevante. El viaje a Asís se produciría pocos días después de la cirugía y exige un traslado en helicóptero en una fase inicial de recuperación. La gira latinoamericana, en cambio, comenzaría después de que se cumpla el periodo de precaución señalado por los especialistas. Aun así, la cantidad de vuelos, los cambios de país, las ceremonias públicas y los recorridos a gran altitud convierten ese viaje en una prueba física considerable.

Una presencia pública vigilada

Desde su regreso al Vaticano, el pontífice ha aparecido en público con aspecto saludable y se ha expresado con una voz fuerte y clara. Esas señales han contribuido a transmitir normalidad, pero no sustituyen el seguimiento médico ni permiten anticipar por sí solas el ritmo de su recuperación. La recomendación de suspender el viaje a Asís confirma que el Vaticano priorizará la evolución clínica sobre el cumplimiento estricto de la agenda.

El episodio representa el primer gran problema de salud de los 17 meses de pontificado de León XIV. La decisión de mantener sus compromisos mediante un mensaje escrito o grabado permite preservar la dimensión institucional de sus actividades sin exponerlo a un desplazamiento considerado prescindible. En los próximos días, la continuidad de sus apariciones y la eventual confirmación de la gira latinoamericana dependerán menos de la voluntad política que de la respuesta de su organismo y de las evaluaciones de sus médicos.