Lula da Silva encabezó en São Paulo una movilización que el Partido de los Trabajadores (PT) cifró en más de un millón de personas, a dos semanas del balotaje contra Flávio Bolsonaro. El presidente llamó a ampliar la participación electoral: más de 30 millones de brasileños no votaron en la primera vuelta, y captar parte de ese electorado es clave para cambiar el resultado.

La elección de São Paulo tiene un peso estratégico: en ese estado, Bolsonaro obtuvo el 51,93% de los votos, frente al 38,20% de Lula. A nivel nacional, el candidato opositor también quedó adelante, con 47,08%, frente al 45,10% del mandatario.
La marcha exhibió capacidad de convocatoria en un territorio adverso, pero no demuestra por sí sola un cambio en las preferencias electorales. Para Lula, el desafío es convertir la movilización en votos y reducir la abstención; el PT presentó la concentración como señal de impulso para la recta final.